"SACRIFICIO PARA SANEAR"

Rodríguez, un Puerto "corrupto" y el "miedo silencioso" de la sociedad caballa

Rodríguez, un Puerto "corrupto" y el "miedo silencioso" de la sociedad caballa
Rodríguez, en una imagen de archivo.
Rodríguez, en una imagen de archivo.  

El presidente dimisionario del Puerto responde a la petición de explicaciones de Ceutaldia.com sobre su salida de la Autoridad Portuaria con un enlace a otro artículo del medio especializado que avanzó su versión del conflicto abierto. En él se arremete contra su antecesor y el director de la institución y se desea que su "sacrificio" anime a la política y la Justicia a erradicar "los desmanes de unos malhechores que destruyen bienes y personas".


El presidente saliente de la Autoridad Portuaria, Rafael Rodríguez, no habla de su salida pero en su lugar sí lo hacen 'Naucher' y su editor, Juan Zamora, a quien otros medios del sector marítimo han reprochado que le "enaltece" e "idolatra". Ceutaldia.com ha pedido conocer de primera mano a Rodríguez las razones de su dimisión con efectos a partir del 1 de febrero y este ha contestado con un enlace a un artículo no menos duro con el entorno de la Autoridad Portuaria que el anterior, en el que el lunes se avanzaba que el asturiano estaba a punto de picar billete.

En 'Crónica de una dimisión anunciada', como se titula el texto de Zamora al que ha remitido Rodríguez a este medio, no se habla de "razones personales" sino de "la presión de un entorno de corrupción asfixiante" que "ha superado la capacidad de resistencia de un hombre honrado y decente que llegó a Ceuta ligero de equipaje, pero con un prestigio monumental y una maleta cargada de ilusiones".

Planteó, se recuerda, "dragar el puerto para operar buques de mayor capacidad; construir un espigón de 340 metros, para cruceros; una dársena para puerto base de megayates; impulsar el puerto pesquero..." pero se topó con "ese cáncer económico que representa la corrupción política, el abuso de poder y la impunidad que otorga el miedo silencioso de la sociedad".

"Aunque la carta de dimisión al presidente Vivas Lara silencie las causas, es de esperar que tanto la ciudad como Puertos del Estado utilicen el sacrificio de Rodríguez Valero para sanear el puerto", apunta Zamora, que dice que "todo el mundo en Ceuta conoce la miserable corrupción que rodeaba la vida de Pepe Torrado, el simpático incompetente; y la insania del director del Puerto, veleidoso en los gastos, imprudente en las decisiones y arbitrario hasta la iniquidad con el personal a sus órdenes".

"Todo el mundo confiaba en la fuerza de voluntad de Rodríguez Valero para acabar con esa situación. Las autoridades políticas -y la Administración judicial- no pueden ahora mirar a otro lado. Ceuta no debe seguir soportando los desmanes de unos malhechores que destruyen bienes y personas", hilvana el autor, que relata la peripecia del ex director general de la Marina Mercante a este lado del Estrecho como "siete meses de sobresaltos, de preocupaciones crecientes al darse cuenta de hasta qué punto el tumor corrupto había infectado la Autoridad Portuaria, siete meses de soledad y angustia".

"En estos casos, el cronista suele consolarse con el pensamiento de que en realidad, como dirían los mejores estrategas, se trata de dar un paso atrás para avanzar dos pasos adelante", remacha.