Turismo desatiende a los turistas para atender a los certificados y el listado de ausentes


Turismo desatiende a los turistas para atender a los certificados y el listado de ausentes

- Los trabajadores se encuentran con protestas y tumultos cuando se ven obligados a cerrar momentáneamente para hacer su trabajo de informadores

- La base de datos de Ausentes la gestionan dos personas con un contrato temporal de la bolsa de trabajo

- Desde CSIF recuerdan que no sólo no deben dar certificados de presidente por ser funcionarios sino que además no dan abasto con la sobrecarga de trabajo

La sobrecarga de funciones a desempeñar de los trabajadores de Servicios Turísticos es ya un problema, para los empleados y para la calidad del servicio: Información turística, guías, visitas a la Puerta Califa, expedición de certificados de residencia… Y ahora también el listado de ausentes. Una sobrecarga que, en ocasiones, provoca problemas con ceutíes impacientes que se encuentran con colas o incluso con la oficina cerrada porque el trabajador está atendiendo a un grupo de turistas, o simplemente ha ido al baño. Impaciencia que no pocas veces acaba en quejas o, incluso, en altercado, como sucedió esta pasada semana cuando un grupo de viajeros se encontró la persiana de la oficina abajo y montó en cólera. “Estuvo cerrada cinco minutos, sólo cinco minutos, pero la gente tiene muy poca paciencia y mucho malaje”, explica un testigo presencial, “y no es la primera vez”. La trifulca acabó en Comisaría.

A lo que se une, además, que los trabajadores de Servicios Turísticos no sólo no pueden expedir certificados, es que no deben. “Sólo puede hacerlo un funcionario”, recuerda Iván Ramos, de CSIF, un sindicato que ha cargado en varias ocasiones contra el Gobierno por utilizar personal laboral, trabajadores de Servicios Turísticos incluso de Colaboración Social para expedir certificados, entre ellos el de residencia. Más aún: “En Servicios Turísticos tienen a dos trabajadores de la bolsa de trabajo gestionando la lista de ausentes”. Trabajadores con contrato temporal que tienen acceso a datos protegidos (dirección, datos personales, DNI) reservados a funcionarios, denuncian.

Pero lo peor para Ramos es que Turismo ha olvidado a los turistas. “Ahora mismo no están haciendo labores de informador turístico, el turismo en Ceuta, cero, hacen lo que tendría que hacer un administrativo funcionario y ellos tenían que estar al pie del barco ofreciendo rutas turísticas”.

Pero es que, además, el certificado es una medida impuesta por el Ministerio de Fomento, que han de gestionar las navieras. La oficina de Turismo es sólo un plus para los ceutíes, pero, al final, terminan siendo los destinatarios de la cólera de los pasajeros. Un certificado que sólo da problemas en Ceuta y a las navieras. “Sólo te deberían pedir el certificado una vez cada seis meses”, explica Ramos, “y las navieras te tienen que tener en la base de datos del programa Sara y renovarlo cada seis meses, pero en Ceuta son como son…”