Asesino en serie abonado a la chapuza

Abdelkader Salhy sabía lo que era la sangre y someter a una víctima. Ya era la tercera vez que mataba y no parecía quitarle el sueño. Se sentía casi impune, así que sin prisas después de apuñalar una docena de veces, dos en el cuello, a Maryuri Alice Pérez García, con un cuchillo que había cogido de la cocina de la casa de ella en Marbella, lo lavó con calma y lo dejó en el cajón. La hoja quedó medio doblada por los pinchazos, pero no le importó. Se encaminó al baño y se dio una ducha antes de marcharse a su apartamento en la urbanización Fontana Beach de Mijas (Málaga). Era la media tarde de...


Posted originally: 2011-10-02 09:39:49

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