Brasil continúa siendo uno de los 10 países más atractivos para invertir


Brasil continúa siendo uno de los 10 países más atractivos para invertir
Durante 2013, la inversión extranjera directa alcanzó superó los 60.000 millones de dólares, en línea con los años anteriores

Las cifras no serán públicas hasta el próximo viernes, pero ya es posible anticipar que Brasil logró mantener en 2013 su nivel de inversiones extranjeras directas (IED) respecto a los años anteriores, permaneciendo en la lista de los diez países con mayor flujo de IED del mundo. Y eso pese al pesimismo – exagerado, para algunos – que parece sobrevolar la economía brasileña, que convive con la amenaza de caer en el ranking de inversiones, y el debate acerca de la calidad de las mismas.

Según Luís Afonso Lima, director-presidente de la Sociedad Brasileña de Estudios de Empresas Transnacionales y Globalización Económica (Sobeet) el país cerraráel año con 63.500 millones de dólares en IED, después de los 65.200 millones en 2012 y los 66.600 millones en 2011. El valor acumulado entre enero y noviembre del pasado año era de 57.500 millones de dólares y las proyecciones divulgadas por el Banco Central (BC) apuntan a que serán 63.000 millones para el año completo.

“No se trata de ser pesimista respecto a Brasil. Pero sí de un menor optimismo. Existe un escenario menos favorable y no solamente para el país. Tenemos un menor flujo global de inversiones directas”, afirma Lima. En el caso de que sus estimaciones se confirmen, las inversiones extranjeras serían superiores al 2,5% del PIB brasileño de 2013.

Brasil se mantiene desde 2011 con un volumen líquido de IED por encima de los 60.000 millones de dólares. Ese año marcó el máximo en la serie histórica iniciada en 1947 y supuso un salto del 37% respecto a 2010, cuando el resultado fue de 48.500 millones. Hasta 1996, el valor no había llegado a las dos cifras, habiendo alcanzado, como máximo, los 4.400 millones.

La IED se caracteriza por inversiones extranjeras destinadas a la creación, fusión o compra de unidades productivas nacionales, y también por operaciones internas entre las matrices del exterior y sus sucursales.

La consultora Gradual Investimentos también destaca la posición de Brasil, prediciendo resultados similares tanto para el año pasado como para 2014. “Pese a que Brasil tiene muchos problemas, la tendencia es mejorar. Las últimas acciones inspiran una mayor confianza en un país que suele resolver sus problemas macroeconómicos”, evalúa su economista jefe, André Perfeito.

Perfeito se refiere a la decisión tomada por el BC la semana pasada de subir la tasa de interés un 0,50% hasta el 10,5% anual, una subida mayor que la que se espera para la inflación de 2013. El movimiento del BC tiene lugar a comienzos de un año marcado por las elecciones presidenciales, lo que, en teoría, podría evitar nuevas medidas de este tipo. “Creo que el Gobierno es consciente de que tiene que ajustar”, observa Edmar Bacha, uno de los padres del Plan Rea, el plan de estabilización económica impulsado en la década de los 90.

La presidenta Dilma Rousseff fue criticada por haber permitido que la inflación aumentara, al adoptar la política de reducción de la tasa de interés. La nueva subida del BC puede suponer una tregua para el Gobierno. Pese a todas las dificultades respecto a la inversión extranjera, Brasil se muestra más atractivo que otros países emergentes. La semana pasada, un estudio coordinado por la consultoría Marsh, con apoyo de Maplecroft, calificó Brasil como un país de riesgo político “medio” entre los principales mercados internacionales. Entre los BRICS, solamente Sudáfrica tuvo el mismo resultado: el riesgo de China e India fue clasificado como “alto” y el de Rusia como “extremo”.

Esto no significa que no existirán retos para reforzar la confianza internacional en el país en 2014, especialmente para atraer inversiones de fuera. Uno de ellos es resistir a un posible descenso en el ranking soberano elaborado por las agencias de calificación de riesgo. El principal indicador de la Bolsa brasileña, por ejemplo, cayó el pasado día 7 tras las nuevas alarmas emitidas por Standard & Poor’s. La caída de un escalón, sin embargo, no sería suficiente para reducir el nivel de inversiones.

Otro reto es mejorar la calidad de las inversiones. El alza reciente de la IED está marcada también por el crecimiento de los llamados “préstamos inter-compañías”, que consisten en traspasos de dinero de las matrices establecidas en el exterior a sus sucursales radicadas en Brasil. Según Lima, en 2012 esta operación correspondió al 19% del total mientras que en el periodo comprendido entre enero y noviembre del año pasado supuso el 34%. Esto quiere decir que, de los 57.500 millones de dólares recibidos en el período, casi 20.000 millones entraron como préstamos entre matrices y sucursales.

“Los préstamos inter-compañías no se traducen necesariamente en una nueva planta o en un nuevo proyecto”, afirma el director-presidente de Sobeet. “Son valores que estaban allá fuera. Esto indica que la inversión que viene no es voluntaria, es inducida”.

La modalidad fue impulsada como alternativa al incremento del Impuesto sobre Operaciones Financieras (IOF), adoptado por el Gobierno. En 2012 había una incidencia del 6% de IOF sobre las captaciones externas, con plazo de hasta cinco años. Después, este plazo cayó a dos años y, antes del inicio del 2013, a un año.

Uno de los pilares de la inversión extranjera la política de contenido nacional adoptada por el Gobierno Dilma. En el sector automovilístico, por ejemplo, el programa Innovar Auto estableció una tarifa para coches importados, lo que provocó la llegada de nuevos fabricantes al país. Hasta 2016, nueve nuevos fabricantes entrarán en Brasil, entre ellos BMW, Jaguar Land Rover y Jac Motors. Aunque este modelo para atraer inversiones haya sido cuestionado por la UE ante la Organización Mundial del Comercio, ya ha propiciado anuncios de más de 7.000 millones de reales de inversión (3.000 millones de dólares). La línea de petróleo y gas también atrae inversiones extranjeras, principalmente para aquellos que pretenden ser proveedores de Petrobras. La empresa estatal da preferencia a las fábricas locales.

Pero ahora es el momento de alcanzar la diversificación de inversiones, indican los economistas. Las grandes operaciones de extracción de petróleo y gas natural estuvieron entre los principales destinos de la IED hasta noviembre de 2013. “La inversión depende de pocas actividades. Si no hay eventos como la subasta de Libra (por una parcela de la camada pre-sal), por ejemplo, quizás no tengamos el mismo apetito p inversiones de años anteriores”, completa el director-presidente de Sobeet.


Posted originally: 2014-01-21 03:58:15

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