El PIB feminista

Ella no se acordará de mi, pero la conocí hace años. Leire Pajín Iraola, número tres del PSOE, es una chica de mi edad que ya entonces apuntaba alto. Los presagios de que "la niña llegará lejos" se cumplieron, quizá a una velocidad mayor de la esperada. Hoy es el rostro, amable y bello, del socialismo de Rodríguez Zapatero.
Siempre he defendido que la gente de mi generación está preparada para dirigir este país, y por eso me alegré cuando nombraron como ministra de Igual Da a una chavala seis meses mayor que yo. Pero el hecho de ser jovenes no nos da licencia para la tontería.
Ya lo decía Alfonso Guerra, como recordaba Santiago González: las Juventudes valen para poner el partido al borde del precipicio. Y en eso se está especializando, en los últimos meses, doña Leire.
Entre lo del acontecimiento planetario y lo del PIB machista se abre una veta de gran cachondeo nacional respecto a la diputada alicantina. Porque ahora resulta que la culpa de la crisis también lo tiene el Producto Interior Bruto que es machista. Es decir: todo lo que vaya mal es culpa de los hombres.
Me recuerda a cierta anécdota que me ocurrió hace ya varios años. Una amiga se retorcía en un sillón de una cafetería. Le pregunté que le pasaba y me echó la bronca porque "a los hombres no os duele la regla". Tras preguntarle que culpa tenía yo de que la menstruación sea dolorosa y femenina en exclusividad, me respondió que ese era un comentario machista. Acabé el cigarro, pagué el café y me fui reiterándome en la pregunta: ¿que cojones tenía yo que ver con los dolores mensuales en el bajo vientre femenino?.
Doña Leire padece, pues, un serio cuadro de topiquitis. Dijo alguien una vez que la juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo. Puede ser, y puede ser que Leire Pajín siga subiendo escalones, porque valía no le falta. Pero no haría mal en dejarse de echar la culpa de todo a los creyentes, los hombres o la unidad nacional. Ella tiene facultades para hacer un discurso más coherente, más cercano. Y pensar que la crisis tiene una salida de hombres y mujeres deja en mal lugar, no sólo a la elegida de ZP para controlar el partido, sino a todos los de su generación. Porque creer que la caida del mercado inmobiliario, el precio de los alimentos básicos o las hipotecas subprime es cuestión de ovarios o testiculos es una gilipoyez como un piano. Debemos salir de la crisis, y que mas da que el barco lo guie un capitán o una capitana. Cuando sales a la calle y te encuentras a diario con gente que pierde su empleo y casi su casa, cuando el "virgencita, virgencita" se ha convertido en el lema de los trabajadores de este país, afrontarlo desde la perspectiva simplista de la guerra de sexos me parece, como mínimo, una demostración de falta de recursos rayana en el mal gusto.

Ella no se acordará de mi, pero la conocí hace años. Leire Pajín Iraola, número tres del PSOE, es una chica de mi edad que ya entonces apuntaba alto. Los presagios de que "la niña llegará lejos" se cumplieron, quizá a una velocidad mayor de la esperada. Hoy es el rostro, amable y bello, del socialismo de Rodríguez Zapatero.
Siempre he defendido que la gente de mi generación está preparada para dirigir este país, y por eso me alegré cuando nombraron como ministra de Igual Da a una chavala seis meses mayor que yo. Pero el hecho de ser jovenes no nos da licencia para la tontería.
Ya lo decía Alfonso Guerra, como recordaba Santiago González: las Juventudes valen para poner el partido al borde del precipicio. Y en eso se está especializando, en los últimos meses, doña Leire.
Entre lo del acontecimiento planetario y lo del PIB machista se abre una veta de gran cachondeo nacional respecto a la diputada alicantina. Porque ahora resulta que la culpa de la crisis también lo tiene el Producto Interior Bruto que es machista. Es decir: todo lo que vaya mal es culpa de los hombres.
Me recuerda a cierta anécdota que me ocurrió hace ya varios años. Una amiga se retorcía en un sillón de una cafetería. Le pregunté que le pasaba y me echó la bronca porque "a los hombres no os duele la regla". Tras preguntarle que culpa tenía yo de que la menstruación sea dolorosa y femenina en exclusividad, me respondió que ese era un comentario machista. Acabé el cigarro, pagué el café y me fui reiterándome en la pregunta: ¿que cojones tenía yo que ver con los dolores mensuales en el bajo vientre femenino?.
Doña Leire padece, pues, un serio cuadro de topiquitis. Dijo alguien una vez que la juventud es una enfermedad que se cura con el tiempo. Puede ser, y puede ser que Leire Pajín siga subiendo escalones, porque valía no le falta. Pero no haría mal en dejarse de echar la culpa de todo a los creyentes, los hombres o la unidad nacional. Ella tiene facultades para hacer un discurso más coherente, más cercano. Y pensar que la crisis tiene una salida de hombres y mujeres deja en mal lugar, no sólo a la elegida de ZP para controlar el partido, sino a todos los de su generación. Porque creer que la caida del mercado inmobiliario, el precio de los alimentos básicos o las hipotecas subprime es cuestión de ovarios o testiculos es una gilipoyez como un piano. Debemos salir de la crisis, y que mas da que el barco lo guie un capitán o una capitana. Cuando sales a la calle y te encuentras a diario con gente que pierde su empleo y casi su casa, cuando el "virgencita, virgencita" se ha convertido en el lema de los trabajadores de este país, afrontarlo desde la perspectiva simplista de la guerra de sexos me parece, como mínimo, una demostración de falta de recursos rayana en el mal gusto.

Posted originally: 2009-07-11 15:00:00

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