DÍA MUNDIAL CONTRA EL CÁNCER

Ceuta cerró 2017 con 304 nuevos casos de cáncer, la mitad no podían hacer frente a gastos extraordinarios

Ceuta cerró 2017 con 304 nuevos casos de cáncer, la mitad no podían hacer frente a gastos extraordinarios
La Asociación Española Contra el Cáncer ha puesto el foco este año en la situación económica de los enfermos./archivo
La Asociación Española Contra el Cáncer ha puesto el foco este año en la situación económica de los enfermos./archivo  

La mayoría de los autónomos de baja laboral por cáncer tienen que vivir con 395 euros al mes y a los trabajadores con salarios más bajos la baja por la enfermedad les suele dejar cobrando menos que lo que marca el Salario Mínimo Interprofesional, 710 euros, en una situación en la que además de los gastos habituales tienen que afrontar los nuevos que se derivan del cáncer

La Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) ha hecho público un estudio sobre el impacto económico de la enfermedad en los pacientes y las familias que la sufren aprovechando que este domingo se celebra el Día Mundial Contra el Cáncer. La delegación en Ceuta de la asociación ha incluido en la información facilitada datos concretos de la ciudad autónoma. En 2017 se diagnosticaron en Ceuta 304 nuevos casos de cáncer.

Los datos están extraídos de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer de la Organización Mundial de la Salud (IARC) y The Global Cancer Observatory.

Desde la AECC han puesto el foco este año en como el diagnóstico de la enfermedad suma al sufrimiento propio de cualquier enfermo un añadido, para muchas familias supone la puntilla a su situación económico al mermar sus ingresos. El estudio se ha centrado en tres colectivos especialmente frágiles: los autónomos, los desempleados y trabajadores con bajos ingresos dentro del mapa de los 228.482 nuevos casos de cáncer diagnosticados en España durante el último año. Y los pacientes ceutíes no son ajenos a esa situación, más allá de que a muchos les suponga un extra el tener que acudir a tratarse al otro lado del estrecho.

De los 304 nuevos casos en la ciudad durante 2017, 183 fueron hombres y 121, mujeres. De ese total 150 personas (casi la mitad) tenían más de 65 años y estaban en edad de jubilación. La otra casi mitad, 151, se encontraban en edad laboral entre 16 y 65 años y sólo 2 de los nuevos casos se dieron en menores de 14 años.

Pero el dato determinante para el enfoque del estudio es que algo más de la mitad, 154 de los diagnosticados con cáncer en Ceuta durante 2017 no podían hacer frente a gastos extraordinarios, lo que supone una situación de vulnerabilidad para más de la mitad de todos los nuevos diagnosticados, tal y como señala la propia AECC de Ceuta en el comunicado remitido este domingo.

17 de los nuevos enfermos estaban en desempleo al ser diagnosticados, 7 no tenían además ninguna prestación. 11 de los nuevos diagnosticados eran autónomos. Este colectivo aparece señalado como uno dónde el diagnóstico de cáncer suele traer aparejado una situación de exclusión social por razones económicas y es que la mayoría de los autónomos del país cotizan por la base mínima (el 80 por ciento del total) y eso supone que cuando llega la enfermedad  han de sobrevivir con 395 euros mensuales mientras estén de baja laboral.

Otros 3 de los diagnosticados, a pesar de estar trabajando en el momento de ser detectados como enfermos con cáncer, vieron reducida su nómina en un 25 por ciento por incapacidad temporal, lo que les dejó con un salario inferior al Salario Mínimo Interprofesional que se estableció en 2017 en 710 euros al mes.

Así el 20,52 por ciento de los nuevos enfermos de cáncer en la ciudad durante 2017 que se encontraban en edad laboral pasaron a ser además de enfermos de cáncer personas en riesgo de exclusión social y no podían hacer frente a gastos básicos de su vida diaria, según la AECC de Ceuta.

“Considerando que el cáncer tiene más probabilidad de aparecer en edades mayores y que el paro en Ceuta sobretodo actualmente afecta en mayor medida a población joven, podríamos decir que esta situación se podría agravar a lo largo de los años por lo que consideramos necesario que se tomen medidas al respecto”, ha reflexionado la Asociación Española Contra el Cáncer de Ceuta.

La asociación presta atención social a los enfermos, hasta a 70 personas ayudó en el último ejercicio con servicios como ayuda a domicilio, alojamiento gratuto en los pisos y residencias de la asociación, material ortoprotésico, ayudas económicas y un largo etcétera. Servicios de ayuda, todos ellos gratuitos.

España

El 20 por ciento de nuevos pacientes con cáncer en Ceuta que además sumarán a la enfermedad una nueva situación económica al borde de la pobreza, es ligeramente superior a la situación en el conjunto del país. El mismo estudio citado por la AECC para Ceuta estableció que unas 25.000 personas con cáncer en España se encuentran en riesgo de exclusión social a causa del diagnóstico de la enfermedad, lo que representa poco más del 10 por ciento del total.

Los enfermos suelen ver mermados sus ingresos en especial por la duración de las bajas laborales. Las enfermas de cáncer de mama son la segunda causa de incapacidad temporal de más de 12 meses, sólo superadas por los enfermos de patología lumbar. Un paciente de cáncer necesita una de las bajas laborales más largas lo que significa ante todo un elevado impacto, traducido en sufrimiento para él y su familia difícil de cuantificar, pero además, también supone un enorme impacto económico en el núcleo familiar, como ha puesto de relieve este estudio.

Para los autónomos es una situación con un riesgo real de “quiebra financiera” de la economía familiar. Pero no sólo ellos, los desempleados y las personas trabajadores con salarios bajos se ven abocadas a una situación al borde de la pobreza. Han de seguir afrontando los gastos diarios con muchos menos recursos económicos y al presupuesto mensual se suman ahora los gastos derivados de la enfermedad, que en muchos casos les sitúa ante la elección de pagar facturas o comprar medicinas.