El Consejo de Colegios de Médicos de España se solidariza con los facultativos y pacientes del INGESA

Roviralta, en la reunión del Consejo General.

La Asamblea General del Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos de España (CGCOM) ha aprobado por unanimidad en Madrid una Declaración de apoyo institucional y de solidaridad con los profesionales médicos y pacientes de Ceuta y Melilla. La propuesta ha sido presentada por la Comisión Permanente del CGCOM ante la Asamblea General a instancias de los Ilustres Colegios Oficiales de Médicos de Ceuta y Melilla, representados por su presidentes, Enrique Roviralta y Jesús Delgado, respectivamente. 

El texto reconoce que "la singularidad de ambas ciudades autónomas, como fronteras sur de Europa por su situación geoestratégica y las dificultades que ello conlleva desde el ámbito sanitario", las ha convertido "en áreas  de difícil desempeño y cobertura dentro del Estado" y que, en consecuencia, "está resultando difícil captar nuevos médicos especialistas que quieran venir a trabajar a Ceuta y Melilla, situación que se agrava con la marcha de especialistas en situación de interinidad a la península y también con las próximas jubilaciones".

También recoge que "la ausencia de acreditación oficial de la formación médica continuada que sufren los profesionales sanitarios desde hace 6 años, les genera un grave agravio comparativo con respecto a los compañeros del resto del Estado".

Todo ello ha sido dado a conocer ante la Asamblea General formada por los presidentes de todos los colegios médicos de España y los representantes nacionales de las distintas secciones profesionales, quienes tras el pertinente debate y votación, han mostrado de forma unánime su apoyo y solidaridad con los profesionales médicos que ejercen en las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, como áreas de difícil desempeño y cobertura, al igual que con sus pacientes.

Además en la mencionada Declaración institucional se insta a las autoridades sanitarias competentes a que adopten "las medidas oportunas y necesarias" para corregir lo que consideran “una situación singular” en ambas Ciudades Autónomas, evitar el deterioro de la calidad asistencial, y fomentar la cohesión y la equidad del Sistema Nacional de Salud.