Las cucarachas, un enemigo natural de la especie humana

Las cucarachas, un enemigo natural de la especie humana
Las cucarachas, un enemigo natural de la especie humana
Las cucarachas, un enemigo natural de la especie humana  

Pocas cosas desagradan más a las personas que la posibilidad de convivir con una cucaracha, pocas cosas nos ponen más nerviosos que pensar que las tenemos cerca, pocas cosas nos dan tanto asco como el sentirlas sobre nuestra piel. Si sospechamos que tenemos este temible insecto en nuestra vivienda o cerca de ella, lo más adecuado es llamar a un experto en el control de plagas.

Cuando hablamos, ahora que está tan de moda, del respeto a los animales, de salvaguardarlos de su extinción, de proporcionarles santuarios donde poder desarrollarse en libertad o de proveerlos de las herramientas necesarias para que tengan una buena calidad de vida, muchos de los que se consideran ecologistas y / o animalistas hacen una única excepción, aunque no lo digan; las cucarachas no entran dentro de los animales a proteger, el asco y temor innato que nos produce evita que movamos un dedo en su defensa.

Y no es para menos, las cucarachas son portadores de terribles enfermedades que cualquiera de nosotros puede acabar contrayendo si no se tiene el suficiente cuidado. Efectivamente, es esta defensa natural que las especies poseemos la que nos hace rehuir de las cucarachas, pues es el instinto el que nos está diciendo que las cucarachas son motores de expansión de bacterias y virus verdaderamente nocivos para las personas.

Cómo evitar la proliferación de cucarachas y la posibilidad de contagiarnos

Para evitar este contagio, lo más acertado, una vez que las hemos localizado y sospechamos que están en cantidad suficiente para considerarse una plaga, es contactar, a la mayor brevedad posible, con aquellos que aporten las soluciones para el control de plagas. Según las referencias cogidas por los usuarios, la empresa PHS Serkoten son los mejores expertos con más de tres décadas de experiencia en eliminar cucarachas bajo cualquier circunstancia.

Aunque siempre es preferible prevenir que curar, más aún en estos casos en los que con una serie de actuaciones podremos evitar que estos seres se instalen en nuestras viviendas y acaben convirtiéndose en plagas. Debemos, sobre todo, no dejar alimentos sin proteger, aplicar procesos de desinfección a menudo y evitar la aparición de zonas húmedas en la casa.

Esta es una de las principales entradas en los hogares de estos insectos, las tuberías de desagüe, ya que se sienten muy cómodas en zonas húmedas y cálidas. Para evitar goteras y realizar limpiezas de estas tuberías, desatascos, etc., deberemos contar con la profesionalidad de equipos como los fontaneros alicante, considerados los máximos expertos en toda la costa levantina en desatascos de tuberías y cualquier tipo de trabajo de fontanería, los cuales eliminarán cualquier posibilidad de entrada de cucarachas en nuestras casas.

También podemos recurrir a remedios caseros, cuya eficacia ha sido ampliamente demostrada, como por ejemplo desinfectar con limón, así como el ajo o las hojas de laurel que aplicadas en los lugares de paso de estos insectos conformarán una barrera natural e invisible que protegerá cualquier inmueble.

Las enfermedades que las cucarachas producen en las personas

Es, sobre todo, el contacto con los alimentos, dejando restos de su saliva o de sus heces, la fuente de las enfermedades, aunque el contacto directo también puede ocasionar diferentes reacciones alérgicas, que se proyectan sobre la piel o en las vías respiratorias. Las enfermedades que estos insectos pueden trasmitir a los seres humanos son las siguientes.

La peste bubónica

Aunque nos suene a enfermedad medieval, todavía se puede dar el caso de contraerla, siendo potencialmente mortal si no se detecta a tiempo y no se somete a la persona a tratamiento. Es una enfermedad producida por la bacteria Yersinia Pestis, asociada generalmente a las pulgas que viven en las ratas, pero que llega a transmitirse a los humanos a través de las cucarachas o cualquier otro animal infectado. Los síntomas son inflamación y dolor de los ganglios linfáticos, tos, fiebre, escalofríos, dolor de cabeza y muscular y malestar general.

Disentería

La disentería engloba un conjunto de trastornos intestinales provocados por una infección proveniente del consumo de alimentos que han sido contagiados por las cucarachas. Existen dos tipos; el Bacilar, que se introduce por la boca y se desarrolla en el intestino, y la Amebiana, producido en los casos en los que no existe suficiente higiene.

Fiebre tifoidea

También se localiza como fuente de infección en los alimentos contagiados. En este caso, del intestino pasa al torrente sanguíneo desde donde pasará a los nódulos linfáticos, vesícula, hígado y bazo. Puede producir manchas rosas en el abdomen, fiebre por encima de los 39º, alucinaciones, confusión, sangrado de nariz o sangre en las heces.

Gastroenteritis

Posiblemente la enfermedad más común por transmisión de cucarachas a personas. La Gastroenteritis no es otra cosa que la inflamación de la membrana intestinal causada también por contaminación en los alimentos, sólidos o líquidos que ingerimos. Si la padecemos, sufriremos de diarreas, dolor abdominal, fiebre, deshidratación, dolor de cabeza