CORONAVIRUS

Melilla se suma a las regiones que dan asistencia psicológica telefónica por el COVID-19

Melilla se suma a las regiones que dan asistencia psicológica telefónica por el COVID-19

La Ciudad Autónoma de Melilla ha puesto en marcha con el Colegio de la Psicología de Melilla un convenio por el cual una veintena de psicólogos ofrecerán apoyo profesional a través de un teléfono gratuito a todos aquellos que se vean afectados por la crisis sanitaria provocada por el coronavirus. Un servicio de atención psicológica profesional —pensado tanto para los ciudadanos golpeados por el coronavirus y a sus familias como para el personal sanitario— que ya han puesto en marcha en Madrid, Cataluña Baleares, Canarias, Navarra, Extremadura o Galicia, entre otras.

Se trata de un servicio de asistencia psicológica telefónica atendido por profesionales y financiado por la administración autonómica, activo durante el confinamiento impuesto por el estado de alarma y que podrá ser prorrogado si la crisis se alarga. Estas comunidades autónomas parten de la idea de que la situación de alarma sociosanitaria en la que nos encontramos debido al brote de COVID-19, implica afrontar niveles intensos de angustia y estrés para la población, especialmente en el caso de quienes están en primera línea: sanitarios, fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, policía local, responsables de las administraciones, unidades de emergencia, pero también dependientes de comercios y trabajadores de la limpieza, sin olvidar, claro está a familiares de enfermos y fallecidos por COVID-19 o a la población de riesgo de exclusión social o maltrato.

Las administraciones se enfrentan también a un reto de salud ciudadana que a menudo suelen relegar a segundo plano pero que ahora no deben olvidar. Está en juego la salud mental de la población afectada por el coronavirus, de los sanitarios y servicios públicos pero también de toda la población obligada a pasar semanas de confinamiento. En una situación de alarma como la que vivimos se agrava cualquier malestar psicológico previo y hace aun más difícil asumir la enfermedad o los procesos de hospitalización o, lo que es peor, afrontar el fallecimiento de un ser querido sin posibilidad de realizar un duelo adecuado y sin contar con el abrazo de los tuyos. 

Problemas que con toda probabilidad irán creciendo con el paso del tiempo en confinamiento y que requieren de un servicio profesionalizado de atención psicológica a distancia que ofrezca los ciudadanos herramientas para sobrellevarlo. Problemas que ya se ven venir y muchas regiones de España están ya asumiendo.

Melilla se suma a las regiones que dan asistencia psicológica telefónica por el COVID-19