FRONTERA

Avalanchas de porteadoras y cierre parcial del Tarajal

Avalanchas de porteadoras y cierre parcial del Tarajal
Avalancha en la frontera
Avalancha en la frontera  

Alrededor de dos centenares de porteadores, la práctica totalidad mujeres cargadas de enormes bultos o con la mercancía adherida al cuerpo se han quedado (al cierre de esta noticia, pasadas las 21.00 horas) sin cruzar la frontera. Delegación de Gobierno, coordinado por la Guardia Civil y con apoyo de seguridad privada, han filtrado el tránsito de peatones permitiendo un máximo de dos bolsas de mano, contemplado en el régimen de viajeros y vetando el pase de textil. Desde las 15.00 horas, la frontera ha sido un tira y afloja entre Guardia Civil en el que se han registrado varios intentos de avalanchas y el cierre preventivo de la aduana.

El caos se anunciaba desde primera hora de la tarde. Las porteadoras, la mayoría con varios kilos de mercancía adherida al cuerpo hasta parecer enormes pelotas humanas, se agolpaban en el terraplén a la esperas de oportunidad. “Al final, avalancha, ya verás”, avisaban más de uno. Y no les faltaba razón. Desde las siete de la tarde, los amagos de avalancha se sucedían mientras la Guardia Civil intentaba frenarlo ora con palabras, ora a porrazos.

La Guardia Civil trata de impedir uno de los primeros intentos de avalanchaY aunque parecía imposible desalojar a una multitud terraplén arriba, el caso es que poco a poco, los GRS lograron hacer retroceder a la masa y convencer a la multitud de que por la frontera no iban a pasar cargados con fardos. Y parecía que lo habían conseguido. Buena parte de quienes esperaban en la zona de obras que separa el colegio Príncipe Felipe de la N352 se dispersó, devolviendo la mercancía, que comenzó a retornar a las naves consigna en pequeñas furgonetas.

Pero más un centenar se resistía y seguía esperando su oportunidad. Saben que llegará tarde o temprano, si no es ahora, será durante la noche. Y casi llegó pasadas las 20.00 horas, cuando se registró el intento más numeroso y el que más logró acercarse al paso fronterizo. En torno a un centenar de porteadoras protagonizaron este penúltimo intento. “Esto va para largo”, reconocía un agente de la Guardia Civil. “Llevamos una semana sin trabajar”, explica medio en español medio en dariya una porteadora. Nadie parece haberles informado de las nuevas condiciones para el paso de mercancías o prefieren ignorarlas. Nadie les ha explicado, parece qué es eso del régimen de viajeros ni por qué, de repente, el textil, considerada mercancía tóxica por Madrid y Rabat, está vetado. Pero no se van a rendir, insisten. Seguirán esperando su oportunidad.