UNA VECINA DE CEUTA ENTRE LOS ACUSADOS

Juzgan a la red que captaba esclavas sexuales para DAESH en Ceuta y Melila

Juzgan a la red que captaba esclavas sexuales para DAESH en Ceuta y Melila

La Audiencia Nacional juzga desde este lunes a cinco acusados de captación (cuatro mujeres y un hombre) detenidos en 2014 en la operación Kibera por enviar a chicas jóvenes a Siria como esclavas sexuales de combatientes del Dáesh, delito por el que se enfrentan a penas de siete y ocho años de cárcel. Una de sus víctimas, adoctrinada para viajar a territorio Daesh era Chaima, una joven vecina de Ceuta que ahora se enfrenta a una pena de siete años de cárcel.

El considerado cabecilla de este grupo, Yawad Mohamed se enfrenta a la  pena más alta de ocho años de cárcel mientras que las cuatro mujeres restantes afrontan una pena de siete años de prisión, entre ellas Fauzia Allal Mohamed, interceptada por la Policía en agosto de 2014 en el puesto fronterizo de Beni Enzar (Melilla) junto a una menor (testigo protegido en esta causa) cuando trataban de cruzar la frontera a Marruecos.

La detención de Fauzia puso al despubierto la existencia de este tipo de redes de captación que llevaban a chicas jóvenes, incluso menores, a embarcarse en el viaje a Siria, como fue el caso de Dunia, detenida con 17 años y tras permanecer cerca de un año en un centro de menores, llegó a un acuerdo con Fiscalía y fue condenada a dos años de libertad vigilada tras mostrar su arrepentimiento y asegurar que se sentía en deuda con la sociedad. Un caso muy similar al de las otras dos acusadas: Wuafila Mohan y Francis Carolina Peña Orellana, de origen chileno, así como con Dunia. Aunque en este último caso, la acusada distribuía también propaganda yihadista para reclutar a otras mujeres y era administradora del grupo de Whatsapp "Abrázate al Islam", que se encargaba de difundir propaganda yihadista y de captar mujeres "en contacto con los vínculos del Dáesh que se encontraban en Siria".