Archivan la denuncia de Márquez contra miembros de 'Radio Patio Ceuta' por incitación al odio en Facebook

Márquez, en una imagen de archivo.

"No toda afectación de la dignidad de las personas es castigada, sino aquélla en la que los sujetos activos tengan en su obrar una motivación discriminatoria, es decir, se haga daño a los demás, humillándolos, desacreditándolos o despreciándolos por ser diferentes, no dignos de la misma consideración que ellos". A partir de esa premisa, la Audiencia Provincial ha archivado definitivamente en un auto firme una denuncia del ex diputado nacional por la ciudad autónoma Francisco Márquez contra varios miembros del grupo de Facebook ‘Radio Patio Ceuta’ por la supuesta comisión de delitos de revelación de secretos e incitación al odio con insultos “graves” por “su cargo público, sus ideas y su orientación sexual”.

La Sala ha rechazado el recurso contra el sobreseimiento libre de la causa ordenado por la jueza instructora que recibió la denuncia, ligada a la publicación el 21 de febrero del año pasado de dos vídeos en la red social, uno con Márquez “haciendo muecas en un vehículo y bailando” acompañado del comentario ‘aquí tenéis peperos riéndose de vuestros votos desde el Caribe’ y otro con el ex congresista  “cantando y bailando en un descapotable en Cuba” y la apostilla ‘aquí tenéis otro video burlándose de todos los votantes del PP, tenemos lo que nos merecemos’.

A partir de ahí se sucedieron varios “comentarios gravemente ofensivos, injuriosos y difamadores” por parte de los denunciados “como ‘maricón’ o ‘coquero’ (consumidor de cocaína)” y más del mismo tenor en los que la representación legal del ex político apreció que no sólo “atentaron contra su honor” sino que “además de sumamente graves y difamatorias pudieran ser también constitutivas de un delito de odio”, ya que desde su punto de vista “los insultos y difamaciones ("cocainómano", "penco"...) no se realizan "por ningún tipo de desavenencia anterior con los denunciados sino motivados por las específicas circunstancias de quien ha sido un personaje público, político del Partido Popular y de condición homosexual”.

Para la Fiscalía, “aunque los comentarios pudieran ser impropios, ofensivos e incluso anacrónicos”, carecían de “la relevancia penal que se les pretende atribuir”

El Juzgado de Instrucción acordó en marzo la incoación de diligencias previas para oír al denunciante, así como que por parte del Cuerpo Nacional de Policía “se realizasen las investigaciones necesarias para esclarecer los hechos, oyéndose a cuantas personas estuvieran implicadas en ellos”. En septiembre, la jueza se decantó por archivar la causa tras escuchar a los investigados “reconocen haber escrito dichos comentarios en Facebook”.

“No se puede negar la falta de respeto o de mal gusto de los mismos pero no debe calificarse como incitación al odio toda vez que no son de semejante entidad para ello. Podrían”, resolvió, “encuadrarse en lo que en su día se calificaba como falta de injurias, figura ahora destipificada, pero no se entiende que tengan la envergadura suficiente como para calificarlo como delito”. Además, dejó abierta la puerta a la vía civil “por si entendiera el denunciante que se ha atentado contra su derecho al honor”.

La Fiscalía respaldó el archivo porque “aunque los comentarios pudieran ser impropios, ofensivos e incluso anacrónicos”, carecían de “la relevancia penal que se les pretende atribuir” pues “se requeriría un componente de agresividad en el discurso incompatible con la libertad de opinión y de expresión, de tal forma que la generación directa de actitudes hostiles en los receptores del mensaje constituya la ‘antesala de la violencia’, lo que no ocurre en el presente caso”.

La denuncia y el posterior recursos sostenían que los comentarios vinieron "motivados por las específicas circunstancias de quien ha sido un personaje público, político del Partido Popular y de condición homosexual”

Para la Audiencia, “en el caso que nos ocupa se publicaron dos videos y se hicieron comentarios poco edificantes de una persona ligados a su relación con un partido político y su condición sexual fundamentalmente”.

“Ahora bien, no puede confundirse utilizar dichos perfiles personales para insultar a una persona o encontrar en ello una excusa para hacerlo, por mucho que sean de mal gusto, como señaló la instructora, anacrónicos, como los calificó el Ministerio Fiscal, e incluso de escasa perspicacia por su infantilidad y por utilizarse un medio que permite dejar constancia de su existencia y autor, lo que añade este Tribunal", distingue, "con una finalidad de exclusión de la comunidad, como si el recurrente, como destinatario de ellos, fuera alguien que debiera ser apartado, que es patente que resulta ajena a los hechos denunciados, que se enmarcan fuera de cualquier duda dentro de la pura crítica política”.

A juicio de la Sala “sólo podríamos encontrarnos en el supuesto de que pudiera calificarse como grave la actuación llevada a cabo ante un delito de injurias cuya naturaleza privada impide no sólo entrar a analizarlo sino también plantearse que hubiera de continuar el procedimiento; el ofendido debe promover el inicio del procedimiento mediante querella y propiciar su continuación”.