TEMPORAL

La lluvia alcanza el estacionamiento subterráneo de Gran Vía y es un nuevo tormento para la obra y el Gobierno

La lluvia alcanza el estacionamiento subterráneo de Gran Vía y es un nuevo tormento para la obra y el Gobierno

Caballas ya había denunciado en los últimos días que la obra de la Gran Vía estaba permitiendo que la lluvia se filtrase inexplicablemente al estacionamiento subterráneo de la misma calle poniendo en riesgo la instalación, lo ilustró con algunas fotos en las que se apreciaban charcos en el parking, pero lo de este sábado parece un problema más serio. La lluvia constante caída durante todo el día y con especial insistencia a última hora de la tarde y noche ha provocado literalmente que lloviera bajo el techo del estacionamiento y ha acumulado una balsa de agua en la superficie de la calle, que ha forzado a los operarios a poner en marcha una bomba para achicar el agua.

Una bomba que funcionaba a toda su capacidad a media noche y que emitía un molesto ruido para el vecindario, como se puede comprobar viendo el vídeo que ilustra esta información. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha observado que en Ceuta se han recogido 31 litros por metro cuadrado entre las 18 horas del sábado y la 1 de la madrugada del domingo.

Unos metros más abajo, se hacía el silencio, pero no desaparecía el agua que caía con ganas filtrándose por el techo del parking. Un cepillo para tratar de reconducir el agua acumulada es la herramienta clave para los trabajadores de Amgevicesa estos días.

Incluso la vecindad de la zona con plaza en la parte privada del subterráneo tendrán que sortear el charco más grande de todos al entrar o salir de su zona privada y acceder al propio estacionamiento público.

El líder de Caballas, Mohamed Ali, ha criticado al Gobierno a través de redes sociales al tener conocimiento de la inundación en la Gran Vía, calificado la obra como “irregular e inmoral” y se ha preocupado por la situación del parking imaginando como estaría este sábado con la balsa de agua en la Gran Vía.

“Lo más peligroso es que los techos y paredes se desplomen y la integridad de usuarios y trabajadores pueda verse afectada. Cuando hablamos de la integridad de las personas, el Gobierno debería abandonar sus prisas y su obsesión por acabar ‘su obra’ y velar siempre, antes de cualquier cosa, por el bienestar de las personas”, ha explicado Ali en redes apostillándolo con la etiqueta #LasPersonasEstánAntesQueLosInteresesPartidistas.