Primer salto en grupo tras el 6-F del espigón del Tarajal, en el que no se han hecho las obras prometidas

El Gobierno de Rajoy nunca ha acometido la obra comprometida en el espigón, que iba a quedar así.

El espigón marítimo del Tarajal ha registrado poco antes de la medianoche de este sábado el primer intento de salto en grupo de migrantes irregulares (lo han completado con éxito 14 nacionales de Guinea Conakry, doce menores y dos adultos, de un total de 80) desde la tragedia del 6 de febrero de 2014, cuando quince personas de origen subshariano murieron en el agua mientras efectivos de la Guardia Civil y agentes marroquíes intentaban rechazar con material antidisturbios a unos 300 subsaharianos, parte de los cuales fueron expulsados al país vecino cuando ya habían accedido a territorio español.

El caso todavía permanece bajo investigación judicial por la comisión de presuntos delitos de homicidio, lesiones imprudentes y prevaricación por parte de los funcionarios actuantes de la Benemérita después de que la Audiencia Provincial ordenase en enero reabrir las diligencias que la jueza instructora había archivado.

El por aquel entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, se comprometió en el Congreso pocos días después del salto a invertir unos 250.000 euros en la ampliación del espigón, que según explicó “en su origen finalizaba en aguas suficientemente profundas pero en la actualidad termina en una profundidad que oscila entre 1,5 y dos metros y se adentra en el mar tan sólo tres metros, cuando en su origen lo hacía 30 metros, por lo que con marea baja es practicable a pie sin necesidad de nadar”.

El proyecto, del que se llegó a presentar una infografía de cuál sería su resultado final, nunca llegó a acometerse. El Gobierno central sí está realizando actualmente obras de ampliación, refuerzo y dragado del entorno del espigón de Benzú, otro punto que ha sido escenario habitual de intentos de salto en grupo de migrantes indocumentados asentados en los bosques marroquíes que rodean Ceuta.

En la zona del Tarajal únicamente se colocaron unas persianas levadizas bajo el puente internacional de la frontera para poder bloquear el acceso en paralelo al vallado de 8,2 kilómetros de longitud, el camino que utilizaron en febrero de 2014 unos 300 migrantes para llegar hasta el espigón.

Esta vez los 80 participantes en el intento de salto han alcanzado el final del vallado de Ceuta cruzando a la carrera la playa marroquí que discurre en paralelo a las infraestructuras aduaneras del Reino alauita. Los catorce que han logrado llegar a territorio español, doce menores y dos adultos de Guinea Conakry, han recibido asistencia sanitaria por parte de los voluntarios del Equipo de Respuesta Inmediata ante Emergencas (ERIE) de la Cruz Roja como paso previo a su entrega a la Policía Nacional antes de entrar en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) local.