CEUTA, EL 22,2% DE LOS DETENIDOS

El Real Instituto Elcano desvela el origen del radicalismo yihadista

El Real Instituto Elcano desvela el origen del radicalismo yihadista
Yihadista detenido en Loma Colmenar en abril de este año.
Yihadista detenido en Loma Colmenar en abril de este año.  

El Real Instituto Elcano analiza las causas de la radicalización salafista en España. Y entre ellas no está la presencia de comunidad musulmana.  Ocho de cada diez detenidos procedían de cuatro ciudades españolas: Barcelona, Madrid, Ceuta y Melilla, que, sin embargo, juntas apenas suman la tercera parte de los musulmanes que viven en España, “por lo que el porcentaje de detenidos que se radicalizaron en ellas duplica con creces el de su población musulmana respecto al total nacional”.

Los investigadores del Real Instituto Elcano Fernando Reinares, Carola García Calvo y Álvaro Vicente han elaborado un nuevo informe sobre las causas de radicalización de la población musulmana en España. Causas que no tienen una vinculación directa con la densidad de población de confesión islámica pues ocho de cada diez yihadistas detenidos procedían de solo cuatro ciudades españolas: Barcelona, Madrid, Ceuta y Melilla, que juntas apenas suman la tercera parte de los musulmanes que viven en España, “por lo que el porcentaje de detenidos que se radicalizaron en ellas duplica con creces el de su población musulmana respecto al total nacional”.

Para los dos profesores del Real Instituto Elcano, influye, más que la población, su “exposición a las actitudes y creencias inherentes a la ideología del salafismo yihadista mediante el contacto directo con uno o más agentes de radicalización” y, por otra parte, “sus lazos sociales, previos al inicio del proceso, con otros detenidos en España por actividades relacionadas con el terrorismo yihadista o con combatientes terroristas extranjeros de procedencia principalmente española y marroquí”.

Según el estudio, un 40,3% de los detenidos se radicalizó en un entorno mixto, a la vez online y offline y únicamente el 35,3% de los mismos se radicalizó en un entorno básicamente online, casi siempre durante un internamiento en prisión. Esta última radicalización, sobre todo a través de Internet y redes sociales, ha sido habitual entre individuos que se radicalizaron en solitario;2 asimismo, entre quienes lo hicieron como parte de un pequeño grupo de individuos geográficamente dispersos entre sí a lo largo del territorio español que no llegaron a conocerse en persona, al menos con anterioridad a su detención en actividades terroristas”·, advierten los autores.

Es reseñable destacar que el estudio afirma que las figuras religiosas fueron en muy contadas ocasiones los agentes de radicalización entre los detenidos que se radicalizaron básicamente online, “en más de la mitad de esos mismos casos el papel de agente de radicalización fue desempeñado por una persona a la que cabe describir como un par o un igual”.

Las relaciones previas a la radicalización son tan importantes, explica el estudio: “Ocho de cada 10 de los detenidos que tenían los mencionados vínculos sociales previos con algún otro detenido o con algún combatiente terrorista extranjero se radicalizaron en un entorno bien mixto, simultáneamente online y offline, bien principalmente offline (Figura 8). En marcado contraste con ello, ocho de cada 10 de los detenidos que carecían de esos vínculos sociales previos transcurrieron su proceso de radicalización yihadista en un entorno básicamente online”. Para el 50% de los detenidos se trataba de lazos interpersonales basados en relaciones de amistad. Para un 42,7% se trataba de relaciones de parentesco. 

Cabe destacar el hecho de que, entre los detenidos que tenían vínculos sociales de tipo familiar con otro detenido o con un combatiente terrorista extranjero, dichos lazos de parentesco correspondían a hermanos. Hermanos de detenidos o de combatientes terroristas extranjeros se han identificado en 10 de las operaciones policiales contra el terrorismo yihadista llevadas a cabo en España desde enero de 2013 hasta diciembre de 2016.