El Supremo confirma la pena a 11 acusados de reclutar a yihadistas en Ceuta


El Supremo confirma la pena a 11 acusados de reclutar a yihadistas en Ceuta

- Considera probado que los condenados captaron a 29 personas para enviarlas a combatir con el Estado Islámico en Siria

- El Supremo rechaza los 45 motivos recogidos en los recursos de los condenados, descartando la vulneración de diferentes derechos fundamentales como el secreto de las comunicaciones y un proceso con garantías

El Tribunal Supremo ha ratificado las penas de entre diez y doce años de prisión que la Audiencia Nacional impuso inicialmente a los once primeros miembros de una célula yihadista condenados en España por enviar combatientes a Siria para hacer la yihad. La red, desmantelada, operaba en Ceuta a las órdenes de otra de Marruecos.

Con esta sentencia, el Supremo desestima todos los recursos de todos los condenados por pertenencia e integración en banda armada y ratifica la que la Audiencia Nacional les impuso de doce años de prisión a Karim Abdeselam Mohamed y a Ismail Abdellatif Al-Lal como cabecillas y diez años al resto como miembros activos. El Supremo rechaza los 45 motivos recogidos en los recursos de los condenados, descartando la vulneración de diferentes derechos fundamentales como el secreto de las comunicaciones y un proceso con garantías por la forma en la que se autorizaron y se practicaron las intervenciones telefónicas.

También rechaza que se haya infringido el derecho a la tutela judicial efectiva o a la presunción de inocencia de los recurrentes.

El alto tribunal reconoce como hechos probados que la célula terrorista reclutó y envió a Siria desde 2012 hasta su desarticulación por la Policía en 2013 a 29 ceutíes y marroquíes que voluntariamente viajaron a Siria, pasando por Turquía, lo que les servía de coartada “turística”. Al menos ocho de los combatientes murieron en atentados suicidas. El primero se inmoló conduciendo un camión cargado de explosivos contra un cuartel militar en Siria, después de anunciar en redes sociales su voluntad de "martirio".

La Audiencia Nacional considera probado además que se dedicaban a la captación y adoctrinamiento y se encargaban de labores logísticas para la organización de los viajes desde España y Marruecos a ciudades turcas fronterizas con Siria. Supervisaban los viajes, la asistencia económica a las viudas y el envío de dinero a los muyahidines, encargándose también de dar la noticia de los fallecimientos a las familias y difundir los vídeos de los "actos de martirio" y de los ataques realizados por los voluntarios y reivindicados por el Estado Islámico de Irak y Levante.