“Los potentes y brutales motores de los Galaxys, con barras y estrellas en lomo, desgarran la noche de Puerto Príncipe sin ninguna piedad. Para estos monstruos del aire, verdaderos almacenes con hélices, jamás han existido problemas de parking en el exiguo aeropuerto de Puerto Príncipe…..desde el inicio, y tampoco hay problemas de ruido para con los habitantes (¿habitantes?) del campamento de Maïs Gaté (maíz podrido, traducción literal, vaya usted a saber el por qué del nombre) que bastante tienen con sobrevivir (los que pueden) a tanta penuria y a tanta miseria.
El nuevo Base Camp de la Federación de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja no deja ningún lugar para la duda: es un campo para que muchos delegados puedan quedarse tiempo, mucho tiempo. La apuesta de la Institución Humanitaria, por si a alguien le cabía todavía alguna duda, sigue siendo la misma que en el minuto 1 después del terremoto, y en los años anteriores en que se venía trabajando en la zona, tanto como que la sede de la Cruz Roja Haitiana (ahora destruida como se pudo ver en las fotos) fue construida con fondos de Cruz Roja Española. Esa apuesta es continuar trabajando por los más vulnerables, y desde luego, hoy por hoy, hablar de vulnerabilidad es hablar de los de Haití.
Dicen los que saben que las situaciones tienen una caducidad, un tiempo límite en el que las informaciones ya se hacen repetitivas, la visión de los muertos cansa sin aportar nada nuevo y las imágenes de la catástrofe, sea la que sea, ya no merecen ni un breve en espacio para informativos de culto.
Puerto Príncipe, cada vez más Prince Harbour, se levanta envuelto cada día en una suerte de pseudo normalidad que no logra, sin embargo, que la máquina vuelva a funcionar; demasiadas piedras en el engranaje, y nunca mejor dicho, para poder solucionar todo lo que lleva sumido en las tinieblas desde hace décadas.
“En el “Camp Base” de la Federación Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, el día comienza mucho antes de amanecer y, a veces (o sea, siempre), le cuesta trabajo terminar con la madrugada.