La chapuza del Desgobierno en los comedores escolares

01 Octubre 2017 18:03 h.

El Desgobierno del Señor Vivas demuestra nuevamente con su pésima manera de gestionar que no le importa saltarse a la torera el interés general, dejando a alrededor de 300 niños y niñas fuera de los comedores escolares. En mi opinión, esto es un grave error y un perjuicio significativo hacia los menores excluidos. Una conducta de absoluta intransigencia que como siempre repercute negativamente en la ciudadanía, especialmente la que más necesidad de protección requiere.

Si el Partido Popular carece de compromisos y de un sentimiento igualitario de lucha por el bienestar de colectivos vulnerables como el de la infancia, no puede pretender que sean los pequeños que acuden al comedor escolar quienes sufran las nefastas consecuencias de su pasotismo e ineptitud.

¿Cómo es posible que el Ejecutivo Local no sea consciente de su insuficiente y nefasta gestión política?

Dejen de cercenar el interés general y la igualdad de oportunidades. Trabajen de una vez por todas por la funcionalidad y operatividad de los comedores escolares. La desidia, ineptitud y desprotección solo agudiza la problemática.

Se supone que son nuestros principales responsables políticos quienes deben garantizar las necesidades alimentarias básicas de los niños en situación o riesgo de exclusión social. Sin embargo, actúan de manera contraria, dejando a centenares de niños sin comedor escolar. Me pregunto si actuarían con esa misma desidia si se tratara de invertir en el cuidado de sus particulares chiringuitos o de sus empresarios y agencias de viaje “vip”.

No olvidemos tampoco y así lo hemos denunciado desde mi grupo municipal, que son varios los centros escolares que no cuentan con comedor y ¿qué ocurre en esos casos, no hay niños y niñas con necesidades alimentarias?

El Desgobierno debería ser responsable y sobre todo, consciente de que hay que mejorar la vida de quienes más lo necesitan y no vulnerar los derechos de quienes ya son vulnerables.

Trabajemos por recursos sociales preventivos y promocionales, basados en la igualdad de oportunidades y en metas operativas. Recursos que sean gestionados desde el respeto, la solidaridad y la no discriminación.