Empezando el año

Javier Sakona -


Germán Pareja

Propósitos, metas, recomendaciones, etc... Un sin fin de buenas intenciones que siempre nos planteamos al inicio de un nuevo año. Siempre intentando con nuestros mejores deseos superar barreras, y conseguir propósitos marcados año tras año. No debemos caer en el desánimo, pero tampoco debemos marcarnos aquello que por más que lo intentemos jamás lo conseguiremos. Debemos ser conscientes que cada año que pasa es un pequeño peldaño que se suma a la escalera de nuestra vida.

No tenemos que sumergirnos en una historia interminable, ni debemos castigarnos por no haber conseguido el año pasado todo cuanto nos habíamos marcado, e intentar poner otro objetivo más a cumplir para este nuevo año...

El primer objetivo a cumplir es el de la felicidad y aceptarnos tal y como somos. No marcarnos metas y provocarnos un estrés a comienzos de año.

Hay que ir despacio e intentar poner límites a nuestro cuerpo, las buenas intenciones, son sólo eso, buenas intenciones. y si somos capaces de lograr algún que otro objetivo, bienvenido sea. Es muy frustrante e incluso agobiante marcarnos metas con tiempo medido. Eso lo único que nos provocará es una tensión innecesaria.

Perder peso, ir al gym, recuperar el tiempo perdido, cuidar más a la familia, compartir, etc.. Son ya tópicos en nuestras vidas y propósitos para el comienzo del año. Porqué la gran mayoría pensamos casi igual y nos marcamos los mismos objetivos, y que casi siempre se quedan en buenas intenciones?. 

Pues muy fácil porque todos coincidimos en lo mismo, las tendencias que nos imponen y vemos todos los días, son llevadas a nuestra cotidianidad. Son cánones que se han establecido en nuestra sociedad de una forma cada vez más marcada. El estereotipo ideal de persona, alta, esbelta, buena persona, cultivada, educada, etc.. un sin fin de adjetivos que marcan la diferencia.

Pues si eso sería lo ideal, pero no podemos pretender conseguir todo eso en un año, cuando la mayoría no lo hemos conseguido a lo largo de nuestras vidas.

Dejemos de fustigarnos e intentemos ser mejores, pero por siempre y como meta en nuestras vida y no temporalmente. No castigaros mucho y ser consecuentes.

"La vida es para vivirla y no para sufrirla..."