Nuria Román Bernet

Así empezamos la jornada todos los días en nuestro chat familiar, gracias a mi hermana Susana.

Todas madrugamos, pero a ella es imposible adelantarle. Su “buenos días, al lio”, de cada mañana significa mucho más de lo que dice.

En realidad, nos indica que se está calzando sus zapatillas para correr el día; que mientras se ata los cordones necesita saber de los demás miembros del equipo, y que, consciente del esfuerzo requerido, está lista para iniciar la marcha y dispuesta a disfrutarla, a pesar del sufrimiento inherente a la superación de nuestros propios límites, cosa que ella siempre intenta.

El deporte es su forma de vida, es equilibrio, análisis, crecimiento. Eso explica su capacidad para afrontar la carrera de obstáculos de cada día con la fortaleza de quien trabaja duro, la humildad de quien sabe que queda mucho por aprender, y la perseverancia de quien conoce que ganar, como dice mi hijo, es cómo perder, pero un poco mejor, y que la victoria viene precedida de muchas derrotas.

Ella tiene la inmensa generosidad de compartirlo con nosotras, de animarnos, sea cual sea la circunstancia. Le doy las gracias por ello, y por ser nuestra salvavidas…por apañárselas por estar ahí siempre, dispuesta a ayudarte, por no rendirse…y no dejar que te rindas, nunca.

Podría decirle esto en el chat, pero por una vez, en contra de mi costumbre, me apetecía hacerlo públicamente.

Por todo ello hoy quiero decirle, Buenos días Susana, vamos al lío.