Juan Redondo

Si hay algo claro ahora mismo en Ceuta, es que el tiempo pone a cada uno en su sitio y por mucho que el señor Vivas quiera mangonear en el Ayuntamiento como si fuera su cortijo particular, en estos momentos donde esta en minoría, se le verán muchas de las carencias que hasta ahora ha venido ocultando con esas mayorías que le daban el poder de hacer cuanto le venían en gana.

Ese poder omnímodo le ha impedido ver el daño que le podía hacer en un futuro inmediato, todas esas decisiones que ha tomado a lo largo de sus años de gobierno. Pero claro para él era mas importante contentar a todos sus acólitos ya fuera de su corte, acostumbrados al si bwana o de esos poderes fácticos a los que tantas veces me he referido en mis artículos y que a la sazón lo único que les importa es tener controladas todas las licitaciones habidas y por haber.

De hecho ahora sale diciendo que todo el entramado existente en las naves del tarajal, ósea el mal llamado comercio atípico, quizá beneficie mas a Marruecos que a nuestra ciudad, algo que también vengo denunciado desde hace tiempo, ahí está la hemeroteca que lo atestigua. Como este se podían poner muchos mas ejemplos, como el de la invasión silenciosa, que mirándolo bien ya no tiene nada de silenciosa, si no mas bien de escandalosa y todo esto viene a través de los empadronamientos fraudulentos y también estaría el tema de las parturientas procedentes del país vecino. Todo esto nos has llevado a una situación demográfica casi imposible de asumir.

Y todo esto se agrava ya de por sí con un gobierno débil y en minoría sustentado por un Vivas que se aferra al poder, echándose abiertamente en manos de un PSOE cada vez más radicalizado que no tiene pudor alguno en pactar con los filoterrotistas de Bildu, pero con un Manuel Hernández que se ve fortalecido al saber que tiene a un Vivas encadenado a sus palabras y a quien está dispuesto a chantajear para conseguir esa cuota de poder que vaya deslizando la base del poder local de su lado.

Situación surrealista que está llevando al Partido Popular local a un callejón sin salida como hemos podido apreciar en ACEMSA donde el PP se ha visto solo e impotente para poder realizar cambios en la empresa y donde sus velados socios del PSOE les han dejado claro las nuevas reglas del juego al que Vivas ha condenado a su partido. Un juego que a partir de ahora ya les impide entender quien es quien en el mismo, si Hernandez es el lacayo de Vivas o al revés. Será interesante ver al señor Vivas en los juzgados llevado por el mismo con quien a lo mejor al día siguiente tiene que pactar en la Asamblea, lo dicho surrealismo en estado puro.

Queda claro que Vivas con tal de aferrarse al sillón pactaría hasta con el diablo, pero también es cierto que no sabemos bien si es apego o hay otras cosas por detrás que aún desconocemos, tal y como está el Patio es cuestión de tiempo que lo averigüemos.