PP de Ceuta

El balance del Gobierno socialista de Pedro Sánchez se podría resumir en el fracaso de un Gobierno que provoca un frenazo económico. En estos ocho meses de Gobierno hay más parados en España que cuando Sánchez perpetró su moción de censura (80.000 parados más en enero) Sánchez ha logrado frenar a la economía de la zona euro que más crecía y más empleo creaba.

Además, el consumo de los hogares se ha reducido a la mitad y hemos pasado de 7.900 afiliados nuevos a la Seguridad Social al día (Mayo, 2018) a 6.800 menos en enero de 2019.

Hay un 23% menos de empresas y se destruyen un 73% más; la inversión extranjera ha caído en 13.000 millones. Hoy, los españoles están peor que hace ocho meses.

Pero el fracaso del Gobierno de Pedro Sánchez no acaba aquí, además ha generado más división y más crispación.

Ocho meses después, la sociedad está más fragmentada por la política de enfrentamientos auspiciada por Sánchez.

La crisis institucional en Cataluña se ha agravado y la situación política no ha mejorado.

Lo peor es que la convocatoria ilegal de referéndum continua sin ser delito, los condenados por rebelión y sedición siguen teniendo abierta la puerta del indulto.

Sánchez ha utilizado los medios públicos para su uso personal y partidista: el Falcon, el CIS, RTVE, el Consejo de Seguridad Nuclear, y la sala del Consejo de Ministros son algunos ejemplos de ello.

Y ahora además, el Congreso, usando la Diputación Permanente para sacar adelante medidas electoralistas como la contrareforma educativa y para tumbar la reforma laboral de los 3 millones de empleo.

Sánchez ha convertido el BOE en su folleto de campaña.