José María Rodríguez Ruiz, vicepresidente de Vox Ceuta

Ya conocen ustedes el refrán, la mujer del César no sólo tiene que serlo sino parecerlo. Desgraciadamente por mucho FITUR, por muchas reformas de Gran Vía y alrededores, Ceuta sigue siendo la ciudad de la construccíón ilegal, de la infravivienda o de la falsa infravivienda. Un caos urbanístico remendado constantemente en una especie de bucle sin solución. Luego nuestra querida Ceuta, desgraciadamente, ni lo es ni lo parece…

Cuando veo el aspecto del centro de la Ciudad, lo que debía haber sido el casco antiguo, modernizado en un estilo pretencioso y hortera, mientras se derriban fachadas históricas, con la excusa del precio del suelo o de la escasez de él, acudiendo a una arquitectura muy simple. Pretendemos que vengan turistas para ver la misma calle que puede ver el supuesto visitante en su barriada de Mataró o de La Coruña No es precisamente un reclamo.

Se han hecho cosas de valor, o de puesta en valor, como dicen los expertos en la materia, Puerta Califal, Murallas Reales, pero otra parte del patrimonio sigue desatendido o en peligro de desaparición… vimos como hoy los restos del acueducto romano de Arcos Quebrados ya inexistentes son un vertedero ilegal y conflictivo de vehículos, las Merínidas en espera de una restauración que nunca llega, las baterías y fortines de La Almina abandonados a su suerte....

El mismo día que hace años la Ciudad Äutónoma pedía ser considerada Patrimonio de la Unesco, se tiraban un par de nidos de ametralladoras de la guerra civil en la bahía norte con la excusa que estorbaban para limpiar las playas. En esas mismas jornadas los técnicos del ministerio aconsejaron a la Ciudad que atendiese al abundante patrimonio castrense, no todo en manos del ejército.

Han transcurrido casi 20 años y no se ha hecho nada por esta petición. Y lo triste de todo esto es que Ceuta tiene que vivir de su historia, la mejor demostración de su histórica españolidad. Cuando uno visita Gibraltar, su impostada britanidad es cuidadosamente mantenida, teniendo en cuenta que es un patrimonio bastante menos valioso… nosotros debemos ir de sobrados, pero como digo al principio la mujer del César …

Hay un amigo mío norteño y diametralmente opuesto a mis apetencias ideológicas, que dice que es un problema de identificación y de arraigo. No le quito parte de la razón… pero frente a los mediopensionistas de la derecha de banderas y destrucción de patrimonio, los de las banderas estábamos supuestamente en Vox, sorprendanse, y la izquierda de las identificaciones efímeras y caprichosas, todavía hay gente que cree que nuestra historia desde 1415, de 1640, del Marqués de Lede… nuestra historia nacional, sin prejuicio de las aportaciones de otras civilizaciones y períodos… No solo nos jugamos turismo, imagen, cultura… ya con ello merecería la pena… sino nuestra propia identidad… y a lo mejor nuestra propia supervivicencia…

Hemos visto estos días cómo se levantaba el adoquinado histórico de plaza de África, se actuaba a la bulla sobre unos restos romanos, para sustituirlo todo por un ostentoso adoquinado vietnamita, bajo mi punto de vista, y unas costosísimas y barroquísimas farolas rococó…