Javier Ángel Díez Nieto

No llores Juan…! Que si eres pobre, siempre serás pobre, ya que en estos tiempos no se le da dinero a nadie, sino a los afines del nuevo gobierno social comunista. Se te acabo la fiesta y ahora es tiempo de estar triste porque se te acabo el juego de las mercedes con el dinero de todos. Compraste una ciudad con muchos dineros y ahora pides que el otro gobierno te preste muchos más. Pero con su silencio, ya sabes que no los tendrás. No te engañes…él dirá que te los den aquellos a los que beneficiaste con tus hechos. ¿Pero de verdad, piensas que se te deniega algo que no se te había dado? ¿Luego, de que protestas si no los tenías? Por eso, la vergüenza visita tu casa y te hace llorar mientras preguntas, recelas y todavía dudas sobre si te los darán o no. ¡Que va a ser que no!

Y esto es así y no de otra manera, lo que pensamos después de escuchar tus catastróficas palabas sobre el futuro de nuestra ciudad. “Se necesita una reacción decidida para sacar a Ceuta del borde el abismo”. Expresión castiza por excelencia…¡Sin ayuda, la ciudad se va a la mierda!. Pero…en el fondo “Jode que el presidente diga que un hecho histórico, como lo es la ciudad de Ceuta, se va al abismo”. ¿Qué pasaría si eso fuera verdad… desaparecía nuestra ciudad? Creo que esto no lo pensó ni el famoso conde don Julián allá por el 711. Entonces… y para salvarla, a quien invitaras Juan a nuestra mesa? Si ya como dices… Juan, apenas tenemos mesa ni traje para ponernos ante los nuevos invitados…

Pero, yo me pregunto… ¿Dónde están los ingentes dineros invertidos que tuvimos y que ya no tenemos? ¿Dónde estaba tú gestión para el futuro? ¿Se acabó tú recreo y el lustre que con el dinero regalado te permitía engordar a tus clientes para mantenerte en la presidencia. ¿Es que ahora, ni llorando, apenas puedes hacer un pobre recuento de los pocos fieles agradecidos que aun te quedan?. Mira… Juan…ahora tu queja suena como silabas del tiempo que van y vienen sin decirnos nada, ya que los momentos actuales se han llevado tu capacidad de ganar clientes sumisos a tus prebendas. Porque, aunque tú no los sepas, se te acabo el tiempo de soñar con las manos llenas de ayudas que los demás te daban, y es el momento donde los verdaderos gobernantes muestran su valía. Por eso a ti tan solo te queda llorar hacia dentro dejando que los momentos pasados te golpeen con aquellas cosas que debiste hacer y que no hiciste, por falta de proyectos válidos y necesarios para la ciudad. ¡Es la necesidad y la historia la que gesta a los grandes hombres!. ¿Y tú donde estarás?

Se acaba tú paraíso artificial! Y nadie se encuentra más cerca del ridículo que quien apela solamente a su discurso como único patrimonio moral o de rectitud sobre el monopolio de su gestión, porque ahora en tus palabras solo tiene cabida la necesidad de que sean otros los que te saquen del atolladero en el que tú mismo nos abocaste y a nadie se le escapa esta realidad.

Pero en fin…en la lógica de los buenos sentimientos…¡Que te vaya bien en el futuro, que nosotros ya veremos como salir del atolladero que nos metiste, como siempre hizo esta gran ciudad.