Jesús Palenzuela Bautista

En clave festiva hoy vamos a fijar nuestra mirada en las fiestas patronales que son en honor a Santa María de África madre y patrona de todos los ceutíes, nunca viene mal recordarlo.

El día 31 miércoles, aquellos que bajamos al Recinto Ferial a disfrutar de nuestras tradiciones afrontamos una escena inédita, la feria enmudeció como si se tratara de una persona a la que le hubieran otorgado una noticia inesperada.

En este caso gracias a una loable iniciativa, aquellos jóvenes que sufren TEA (Transtorno del Espectro Autista) pudieron disfrutar de la feria ya que, son ceutíes al igual que el resto.

Por ser diverso funcionalmente hablando no deben verse sometidos a restricciones, todo lo contrario para ello están nuestras instituciones, para su modificación en base a las diferentes connotaciones que tiene esta maravillosa sociedad caballa.

Tener a todos los feriantes y caseteros unidos por una causa, la inclusión, me hacen sentir aún más orgulloso de los ceutíes, creer que en Ceuta hay buena gente.

Debo de recordar que los chicos/as diagnosticados con Autismo se sienten reacios a la luz de las atracciones y al fornido sonido que hace ver el lugar con cierta incomodidad en oposición a lo acaecido hace algunos días, que estoy seguro que se lo pasaron muy bien, ello me congratula de una manera ferviente.

Enhorabuena a todos los que lo han hecho factible, no soy un experto en la materia ni mucho menos pero sí un enamorado de la insersión, opositor de los estereotipos y la exclusión. Por lo tanto, necesitaba dar una opinión al respecto, se tienen que visualizar las buenas ideas, apoyarlas y no dejar que se queden en la hemeroteca, que algunos odian.

Ojalá volvamos a seguir por ese sendero, abundante de colaboración por parte de ambas partes y que esto no quede en el olvido, iniciativas como estas se pueden pulir porque saldrán otras, aún más reconfortantes para este entrañable colectivo.