Josué de la Rosa, candidato a representar a la Asociación de Militares de Tropa y Marinería (AMTM) en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas

El Consejo de Ministros del pasado 29 de marzo aprobaba la mayor Oferta Pública de Empleo de los últimos 11 años, con un total de 33.793 plazas para la Administración General del Estado (AGE) (Expansión 29 mar. 2019). De ellas, 5.254 plazas están destinadas a la estabilización de las plantillas públicas, "lo que permitirá acabar prácticamente con la precariedad laboral en la Administración General del Estado", ha señalado la ministra del ramo, Meritxell Batet.

Para poner en contexto esta extraordinaria OPE, tenemos que atender a lo que es obvio, estamos a un mes de las Elecciones Generales del próximo 28 de abril, pero también se da en un contexto económico favorable tras una crisis económica que se sorteó con medidas muy traumáticas para toda la sociedad y que tuvieron su reflejo en el empleo público, con la imposición de unos límites en las tasas de reposición cuyas consecuencias derivaron en un envejecimiento de las plantillas y peor atención al ciudadano (recordemos las largas listas de espera para renovar el DNI, o para examinarse para obtener una licencia para conducir, o en la Seguridad Social entre otros).

Otro factor a tener en cuenta son los altos índices de interinidad en el sector público que mereció el reproche de los tribunales europeos por lo que se estaba convirtiendo en una práctica habitual, cubrir con personal eventual puestos estructurales y permanentes de manera indefinida. El Gobierno se ha puesto como objetivo reducir esta tasa de interinidad del 25% al 8%.

¿Cuánto de esta potente OEP nos toca a los militares?

Los militares de las Escalas de Tropa y Marinería sufrimos una brutal tasa de temporalidad del 84,52% y no, esta OEP no recoge ninguna medida extraordinaria que vaya encaminada a reducirla, 400 plazas de acceso a la condición de Permanente para nuestras Escalas y 72 para los Militares de Complemento. Para la Escala de Suboficiales se ofertarán 823 plazas, de las cuales al menos el 80% estarán reservadas para promoción interna, eso sí, es necesario recordar la imposición de una limitación en la concurrencia a un máximo de 3 convocatorias y unos límites de edad de 31 y 33 años de edad, lo que excluye al 72,85%, 38.184 de un total de 52.410 temporales.

cuadro militares 1En septiembre del pasado año concluían, con la emisión de un Informe, los trabajos de la Subcomisión para el Estudio del Régimen Profesional de los Militares de Tropa y Marinería de las Fuerzas Armadas. Este informe suponía un decepcionante punto y final a una subcomisión que se eternizaba en el tiempo y que sólo podía concluir que el actual modelo ha supuesto un auténtico fracaso, cuya única solución se encuentra en el diseño y puesta en marcha de un nuevo modelo de carrera que culmine la plena profesionalización en las Fuerzas Armadas. Nada de esto ocurrió, los mismos responsables de su fracaso sólo atinaron a ratificar este modelo con la propuesta de unas medidas que en su mayoría ya venían reflejadas en la Ley 8/2006 cuando hace 12 años fue promulgada, y no tuvieron un adecuado desarrollo.

Una de estas medidas fue la creación de una Comisión Interministerial para el seguimiento de las medidas acordadas. Al acto de Constitución asistieron como invitados las asociaciones profesionales de militares con representación en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, no se contempla otra participación de éstas más allá de ser oídas a través de su participación en el COPERFAS, pero no en la propia Comisión. Esta presencia “ornamental” lleva implícita, al menos en apariencia, una conformidad con el resultado de la Subcomisión, con sus conclusiones y con las medidas.

cuadro militares 2Otra de las medidas, más relacionada con el objeto de esta entrada, es el incremento de plazas para militares de tropa y marinería permanentes. Una medida de urgencia que como hemos podido comprobar, ni es tan urgente, ni este incremento alcanzará apenas al 0,76% de los 52.410 militares de tropa y marinería temporales.

Muy relacionado con esta OEP, está la medida nº 17 del dictamen de la subcomisión, la elaboración de un modelo de convocatoria que garantice una reserva de plazas en los diferentes procesos selectivos de la AGE. Habrá que estar atentos a cada una de estas convocatorias para comprobar si esta medida es tan estéril como el resto.

La medida 19ª no suponía ninguna novedad, ni hacía falta tan larga subcomisión, ya que resulta un calco del artículo 19.10 de la Ley 6/2018 de Presupuestos Generales del Estado para 2018 y que exime a las Administraciones Públicas del cumplimiento de los límites en las tasas de reposición cuando se oferten plazas de difícil cobertura a Militares de Tropa y Marinería en sus últimos 10 años de compromiso y Reservistas de Especial Disponibilidad (RED). Otra de las medidas que han tenido un impacto nulo y que abordaremos en profundidad en otra entrada.

Como podemos comprobar, ni con una Oferta de Empleo Público de estas características, se hace el más mínimo esfuerzo en resolver el problema de la temporalidad en las Fuerzas Armadas. Tampoco hemos sido agraciados con otras medidas electoralistas en los viernes sociales, ni en las inyecciones multimillonarias de los PEAs, que 24h. después de excusarse en no abordar la revisión de las retribuciones, nuestra Ministra llevaba al Consejo de Ministros la construcción de media docena de fragatas de última generación por montante de más de 4.300 millones de euros.

"Negociación colectiva y conflicto colectivo son conceptos que hoy por hoy, no son menos que tabús, y mientras sigan siéndolo, seguiremos siendo relegados a llegar los últimos y décadas después a cualquier situación más o menos homologable al resto de empleados públicos"

Mucho me temo que tampoco los programas electorales sirvan ni tan siquiera para regalarnos los oídos con promesas que aunque las hubiese, no tardarían en desvanecerse entre la aritmética parlamentaria, más aún ahora con la previsible entrada de un partido que ha regado sus listas con media docena de miembros de una cúpula militar que, alguna responsabilidad tendrá en que estemos como estamos. Ya podríamos respirar aliviados si la solución que traigan bajo el brazo, no es la reactivación del Servicio Militar Obligatorio (El Español 30 mar. 2019).

Estamos por tanto justo donde nos quieren; entretenidos en la elaboración de propuestas que rara vez son aprobadas, que cuando son aprobadas nunca llega su implementación; indignados con nuestra situación pero inoperantes a la hora de articular la más mínima presión de forma conjunta; con unas asociaciones más preocupadas por captar a los pocos militares dispuestos a asociarse; con unos márgenes extremadamente apretados a la hora de hacernos escuchar; elogiando el más mínimo gesto de humanidad cuando un Ministerio se digna a recibir y tratar con algo de dignidad a las víctimas de accidentes o sus familiares, cuando hubiera sido su obligación desde un principio. Nada ha cambiado (salvo estos gestos), nada cambiará si seguimos con una actitud cortesana asistiendo como invitados observadores a aquellas comisiones donde debemos ocupar un lugar de representación por derecho propio, con voz, con voto y con una representatividad acorde al número de compañeros representados. No seremos tenidos en cuenta mientras no estemos en aquellas mesas donde se decide nuestro futuro.

Negociación colectiva y conflicto colectivo son conceptos que hoy por hoy, no son menos que tabús, y mientras sigan siéndolo, seguiremos siendo relegados a llegar los últimos y décadas después a cualquier situación más o menos homologable al resto de empleados públicos. Sólo cuando estemos dispuestos a unirnos en asociaciones para fortalecer su posición negociadora; a la exposición a los expedientes disciplinarios; a transgredir las apretadas líneas rojas que nos condenan a la irrelevancia; a romper algún que otro plato; sólo entonces tendremos alguna esperanza de mejora sustancial. Entre tanto, sólo nos queda lamernos las heridas que tantas puñaladas dejan.