Centro Asesor de la Mujer

Hoy, en el Día Internacional de la Mujer, manifestamos nuestro compromiso con las mujeres, con la defensa de nuestros derechos y con las políticas de igualdad como instrumento para avanzar hacia una sociedad democráticamente más justa y equilibrada en la toma de decisiones entre mujeres y hombres.

El tema elegido por la ONU para el Día Internacional de la Mujer 2019 es “Pensemos en igualdad, construyamos con inteligencia, innovemos para el cambio”. En muchas partes del mundo hay mujeres que no son libres. Son mujeres a las que se les niega su acceso a la educación, a las que se les impone matrimonios no deseados, mujeres trabajadoras que viven en la pobreza, mujeres que sufren enfermedades que no son tratadas, que sufren injusticias que no pueden reclamar porque no existen leyes que las proteja, o mujeres que sufren una violencia amparada desde el poder, amparada por leyes discriminatorias y por estereotipos y prejuicios sociales.

En nuestro entorno más cercano, y pese a los avances conseguidos las mujeres seguimos teniendo unos índices de desempleo muy superiores a los de los hombres, seguimos teniendo empleos precarios, y lejos de alcanzar la paridad la brecha salarial se sigue perpetuando. Las mujeres seguimos topándonos con ese techo de cristal asentado en prejuicios e ideas preconcebidas acerca de la mujer que impide el acceso a puestos de responsabilidad y dirección. A esto se le suman las dificultades impuestas para poder conciliar la vida laboral, familiar y personal, porque a día de hoy son muchas las mujeres que asumen en solitario la responsabilidad del cuidado de hijos, mayores y dependientes, del cuidado de la casa y tareas doméstica, y todo esto inevitablemente con repercusiones en la salud física y psicológica de la mujer.

Una mención especial merecen las mujeres con diversidad funcional porque son aún muchos los obstáculos existentes a los que hacen frente. Desde las barreras simbólicas, hasta las puramente relacionadas con el entorno físico y la comunicación.

Por ello, no basta con proclamar la Igualdad de Derechos entre mujeres y hombres, sino que es preciso que la igualdad se refleje en hechos. Que las mujeres sean iguales y visibles en todos los ámbitos. Que se ponga en valor todos sus logros, que la brecha salarial o la feminización de la pobreza forme parte del pasado, y que la violencia machista en cualquiera de sus manifestaciones deje de existir para dar paso a relaciones igualitarias entre los sexos.

Solo aunando esfuerzos entre toda la ciudadanía, hombres y mujeres alcanzaremos la tan esperada igualdad real de derechos. Por ello hoy, todos y todas alzamos nuestra voz por la Igualdad.