Reduan Mohamed, diputado autonómico del MDyC

No es nada novedoso que el Partido Popular siempre utilice propagandísticamente las barriadas de nuestra ciudad con un fin claramente electoralista.  De hecho, sabemos de sobra y por experiencia que la única manera para que el Ejecutivo Local se acuerde de que Ceuta no acaba en el Puente Cristo, es que se acerquen las elecciones municipales, es decir, cada cuatro años (a la vuelta de la esquina).

Pero hasta para eso, hasta para acordarse y aparecer sólo cada cuatro años por nuestra periferia, el PP tiene sus preferencias.  Sabemos que el Sr. Vivas siempre ha tenido una especial fijación en ciertas barriadas de nuestra ciudad para llevar a cabo su habitual despliegue propagandístico, barriadas a las que una vez que le ha prometido todo lo habido y por haber a sus vecinos y vecinas, no se le vuelve a ver aparecer por allí hasta la siguiente campaña electoral, una campaña basada como siempre en el engaño político y en promesas que nunca llegan a cumplirse.

Pues bien, lejos de abandonar esa lamentable y habitual manera de hacer política, el Sr. Vivas ha optado por continuar con la campaña del engaño, las cortinas de humo y las promesas que nunca llegan a materializarse.  Es evidente que las distintas barriadas de nuestra ciudad siguen sufriendo ese intolerable e indigno abandono a las que han estado y siguen estando sometidas desde que gobierna el Partido Popular (Juan Carlos I, El Príncipe, Villajovita, La Almadraba, Hadú, Los Rosales...y así un larguísimo etcétera, sólo hay que verlo).

Y descartando cualquier posibilidad de gestión política que realmente vaya destinada al avance y desarrollo socioeconómico de nuestra ciudad, el Sr. Vivas ha decidido  seguir apostando por el “parcheo político” como su mejor y única manera de gestionar los intereses de los ceutíes. 

Hemos podido observar cómo en un intento desesperado por enfrentarse al tan perceptible desgaste político al que se ha visto sometido el Partido Popular, por la dejadez y la pasividad que han caracterizado sus nefastas políticas durante todos estos años, el Sr. Vivas, durante la presente legislatura, ha decidido apostarlo todo al cemento y el hormigón, convirtiéndolos en sus dos únicos y más fieles aliados políticos para seguir haciendo de las suyas. Como si no hubiera nada más que hacer por los ceutíes que poner nuestra ciudad patas arriba.

Esta es la única política que vamos a seguir sufriendo y padeciendo los ceutíes mientras tengamos de gobierno al Partido Popular.  Se dejan de lado las políticas que verdaderamente conciernen y preocupan a los ciudadanos, se obvian todas aquellas materias que supongan la mejora de la calidad de vida y el bienestar de la ciudadanía ceutí, y se  apuesta únicamente por aquellas políticas basadas en la parafernalia y las actuaciones más vistosas que sirven para obtener rédito político, pero eso sí, en un claro detrimento del interés general.

Nada ha cambiado durante estos casi veinte años de gobierno del PP, y nada hace vaticinar que algo cambiará en la lista de prioridades de este Ejecutivo Local.  

Definitivamente, creo que es el momento para que los ceutíes reflexionemos sobre la situación en la que nos encontramos actualmente, y nos cuestionemos qué es lo que realmente nos merecemos.