Los musulmanes no maltratamos a los animales
Los musulmanes no maltratamos a los animales  
Nabila Soliman Ali

El Eid Al-Adha o fiesta del sacrificio es la segunda celebración más importante y destacada para la comunidad islámica. El Eid al-Adha coincide con el décimo día del duodécimo mes del calendario lunar islámico. Conmemora en especial la rendición del profeta Abraham ante Dios. En este día, Abraham se dispone a sacrificar a su amado hijo Ismael, por orden de Dios. Para hacerlo, lo lleva a un lugar conocido como Mina, Arabia Saudí.   Sin embargo, en el momento en que pone el cuchillo en la garganta de su hijo, Dios lo impide y le da un cordero para que se lo ofrende. Así, Abraham supera la prueba de lealtad. El  Eid al- Adha también marca el final de la gran peregrinación a La Meca, llamada Hajj. En este día, los peregrinos se reúnen en el valle de Mina y están reconocidos a sacrificar un camello, una vaca o una oveja. El objetivo es que cada musulmán se ponga en la situación de Abraham y exprese su lealtad y fe en Dios.

Somos muchos los musulmanes que esperamos y celebramos esta fiesta con entusiasmo y vehemencia. El propósito del Eid es celebrar el cumplimiento de un deber espiritual, así como un tiempo para establecer vínculos e intercambios de abrazos, besos y risas con la familia, los amigos y la comunidad, en ningún momento el propósito es maltratar y torturar a un animal, tal y como muchas mentes cegadas y contaminadas  por el desconocimiento y la necedad alegan.

“Las conclusiones de todos los experimentos científicos convergen hacia una sólida certitud sostenida:  realizado adecuadamente, el ritual de sacrificio es el método más humano puesto que es el  menos traumatizante a la hora de matar a un animal para la consumición de su carne”. No son palabras expuestas por mi, es la tesis de Dr SM. POUILLAUDE, director de la escuela nacional veterinaria de Toulouse, Francia.

El sacrificio consiste, después de haber pronunciado el nombre de Dios, a cortar a la vez Tráquea, Esófago, las dos arterias carótidas y las dos venas yugulares del animal con un cuchillo MUY AFILADO y a través de un gesto MUY RÁPIDO de “Va y Viene”, en el que es imperativo que la médula espinal permanezca intacta.

El corte profundo y largo de todos los vasos sanguíneos de la garganta, provoca una pérdida importante de sangre y un shock hemorrágico: La sangre sale bajo una presión elevada, y el cerebro queda desprovisto rápidamente de oxígeno y glucosa, produciéndose la pérdida de consciencia automática del animal. Mientras tanto el corazón sigue intacto y late más rápido bombeando más sangre,  con el fin de aumentar el aporte de sangre al cerebro y al resto del cuerpo. Comienzan a manifestarse contracciones involuntarias y convulsiones  que no son más que reflejos fisiológicos automáticos, en un intento de hacer llegar sangre fundamentalmente al cerebro y al resto de los tejidos. Estas contracciones y convulsiones son reflejos indoloros sin olvidar que el animal está completamente inconsciente, su sistema nervioso central, sus músculos y sus órganos permanecen intactos.  El sangrado continúa y aumenta con el bombeo del corazón y con las contracciones y convulsiones, provocando una máxima pérdida de sangre y su  menor retención en los tejidos, traduciéndose en una mejor calidad de carne y una mejor conservación de la misma.

En los mataderos el sacrificio del animal se realiza después de su aturdimiento, a través de tres formas distintas: Electrocutando el animal, más empleado, consiste en aplicar una descarga con unas pinzas eléctricas, este procedimiento se denomina “Electronarcosis”, asomando el animal mecánicamente con la ayuda de un arma de fuego y ahogando el animal con CO2.

Nosotros, los musulmanes tenemos prohibido utilizar estos métodos porque muestra claramente el sufrimiento del animal. La misericordia del Islam se extiende no sólo a los seres humanos sino que alcanza a todas las criaturas vivientes.  El Islam prohíbe la crueldad con los animales. Hace 1440años, mucho antes que el movimiento por los derechos de los animales comenzara con la publicación del libro de PETER SINGER “Liberación Animal”, en 1975, el Islam solicitó bondad hacia los animales.

Vamos a dejarnos de tanta demagogia,

¿Por qué los que quieren la prohibición del sacrificio del cordero son los mismos  que callan ante la tauromaquia? El aspecto artístico y tradicional de la lidia no justifica su componente sádico y cruel. Definir las corridas de toros como un arte es un eufemismo que sirve a muchos para justificar lo que simplemente es, una forma “refinada” de torturar a un animal. ¿Es un arte abusar de la superioridad para acabar con la vida de un ser vivo para la diversión de algunas “personas”?

¿Realmente alguien puede considerar un arte causar ese grado de sufrimiento y cometer el asesinato de ese ser vivo?

Respeto y tolerancia, durante décadas nuestros abuelos y padres han convivido en paz y armonia con las diferentes culturas y religiones, ¿qué nos está pasando?, ¿podremos seguir presumiendo de convivencia? Lo dudo. Nuestra convivencia hace mucho que se fracturó y quebró, después de leer algunos comentarios estos últimos días, no me queda duda.

Como podéis apreciar, el objetivo de la fiesta del sacrificio no es matar por matar seres vivos,  ni afán de comer carne, sino un acto de adoración en el que dar limosna y compartir el alimento con los más desfavorecidos es un pilar esencial y una obligación de cada musulmán. Es triste que algunos se queden sólo con el acto de sacrificio en sí,  que nada tiene que ver con el desempeñado en los mataderos, incluso llegamos a la conclusión de que es el procedimiento menos doloroso y más humanitario que existe.

La convivencia solo puede ser posible si existe respeto y tolerancia, factor de éxito en el entendimiento.

Desear a todos mis hermanos de fé, que pasen unas felices fiestas junto a sus familiares y amigos.