Juan Manuel Aguiar, candidato suplente de Vox al Senado

Bueno, en primer lugar en este artículo quiero comenzar diciendo que el señor Guillermo Martínez, al cual le tengo respeto político, no tiene ningún pacto con VOX, o al menos yo no soy conocedor de él, sino que nos está haciendo la campaña de motu propio, dentro de su elección personal. Y dicho sea de paso, ha vuelto a entregarnos en bandeja de plata otro regalito. Dice textualmente que: “VOX amenazó cambiar la línea que mantiene con Madrid si no reconoce la soberanía de España sobre Ceuta y Melilla”. Es decir, Marruecos mantiene ocupado militarmente más de un tercio de España, en concreto un 34.5% del territorio nacional reconocido, además, internacionalmente, (el Sahara español) pero nosotros somos una amenaza para el PP si le pedimos a Marruecos que reconozca la ciudad donde el señor Martínez pretende ser votado. Lo que no entiende el PP de Ceuta es que VOX viene a hacer una revolución, y que, si podemos, fusilaremos y seguiremos fusilando a quien no piense como nosotros.

Marruecos amenaza directamente la soberanía de Ceuta, pero el señor Martínez hace de abogado defensor del país que reclama la soberanía inmediata de nuestra ciudad (y de la que pretende representar sus intereses), y con ello al menos nos ha respondido al fin a la duda que planteaba en mi anterior artículo. Por qué no se intenta invertir y potenciar el puerto. Luego quieren levantar un muro, sí, pero asegurándose de que a ambos lados haya españoles, por eso lo quieren levantar en el puerto, ya que si lo levantan entre marroquíes y españoles, están ustedes faltando al gran proyecto de vuestro jefe el del vecino reino. Gracias al señor Martínez ya sabemos que no se hacen las inversiones para no competir con Tánger MED, ya que eso sería una “amenaza” a Marruecos y a lo mejor se enfadan si tenemos un puerto poderoso que mejore la calidad de vida de los ceutíes. Al final tengo razón al llamar al señor Vivas “el alcalde de Castillejos”, y al señor Martínez habrá que llamarle “el diputado del Reino de Marruecos”. Con la integridad territorial de Marruecos, 100% respetuosos. Amistad. Alianza. Hermandad. Pero todas esas premisas deseables deben darse ante la línea roja de la reciprocidad. Y ojo, les estamos pidiendo solo que reconozcan Ceuta y Melilla, ni siquiera hablamos de ese 34.5% de territorio español ocupado militarmente por el vecino reino. Recuerde, señor Martínez, el dinero español debe ser invertido en los cuerpos de seguridad españoles, no marroquíes, esos cuerpos que, en ningún caso, aumentaron sus efectivos cuando el PP tenía mayoría absoluta en Madrid, y en Ceuta.

¿Esa es la respuesta del PP respecto a Ceuta? ¿Defender a Marruecos frente a su posición hostil con nuestra tierra? Empiecen por dotar de medios al hospital, empiecen por aumentar la presencia militar en la ciudad, que tan buena sería para los comercios locales, empiecen a mejorar la calidad de vida de nuestros cuerpos de seguridad, y a dejar de perseguirlos cuando hacen su trabajo. Preocúpense de valorar a las familias y devolver a los menores no acompañados con sus padres, para que dejen de ser menores no acompañados y estén, además, acompañados por quienes mejor pueden acompañarles. Díganos usted desde cuándo y en qué forma defiende desde su posición política al reino de Marruecos frente a los intereses de su patria y su ciudad.

Al final ha usted roto una lanza por su aliado, Marlaska, como no puede ser de otra manera, ya que en Ceuta gobiernan PSOE y PP en coalición. Defendiendo a ese que dejó a los GRS en Cataluña mirando por la ventana mientras apaleaban a la policía. Si para usted exigir el respeto a nuestras fronteras es un insulto, pero que se condecore a nivel institucional y oficialmente a un trabajador del estado marroquí por negarle el saludo a un representante electo de nuestra tierra, y máxima autoridad de la ciudad, le parece aceptable, no se llame usted “conservador” por favor, no insulte al conservadorismo, porque desde el único punto desde el que podría usted ser observado como conservador, sería conservador como diputado electo de Marruecos.

Ah, por cierto, se me olvidaba. La frase inicial de “VOX viene a hacer una revolución, y que, si podemos, fusilaremos y seguiremos fusilando a quien no piense como nosotros”, no es mía, ni de VOX, es lo que dijo el Ché Guevara en la ONU en 1964. Si, el Ché, el que inventó los campos de concentraciones para homosexuales donde ponía “el trabajo os hará hombres”. Que sí, ¿no sabes quién es? El de las camisetas del orgullo gay. Sólo que en su frase sobre lo de fusilar no decía “si podemos”. Sino que lo habían hecho. En VOX no venimos a fusilar a nadie, sino a hacer cumplir la Constitución, y a tener una relación excelente y de hermanamiento con nuestro querido país vecino. Eso sí, desde la reciprocidad.