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Bien, Satisfayer en venta (Ceuta) y existencias agotadas. ¡Ajá!

Lo que voy a escribir puede tener partes irónicas pero en general pretendo que sea un artículo serio.

Por partes: hace años que somos conscientes del poder que ejercen sobre nuestras vidas las máquinas, es algo evidente. Desde la importancia de uncoche hasta el móvil que se ha convertido en una parte indispensable de su vida para casi todo, ¿verdad?

Tampoco nos es ajeno que en el tema sexual, hace mucho que ya existen "juguetitos" para el goce y disfrute de las parejas o de los individuos/as por separados. La cuestión estriba en que este aparatito en cuestión parece que puede tener más "éxito" de lo normal (les prometo que no lo he probado, es todo de oídas)

Sigamos; en un mundo como en el que vivimos, en el que todo es tan rápido y fugaz (relaciones de pareja incluidas), en el que el individualismo y el egoísmo imperan sobre el colectivo y lo social, en ese mundo, inventar un aparato para dar placer, no hay más, para dar placer, donde lo normal es, o fue de toda la vida de Dios (perdonen el recurso a la religión, influencia paterna), que el placer te lo proporcione la persona que quieres o al menos la que deseas, me parece peligroso.

Dos anécdotas:

1. Me decía una de mis hermanas ayer (te quiero, gordita), que: "si  yo compro una cosa de esas mi marido se va de casa". Me harté de reír.

Me surge alguna pregunta:

A) ¿Cuántas mujeres pueden comprar el novedoso Satisfayer sin que se enteren sus parejas?

B) ¿Y si las pillan? Ojú...

2. Ponía ayer una mujer en Facebook: "si las mujeres lo compramos es porque algo están haciendo mal los hombres". Sic. Ole, ole y ole, hoy comemos caracoles. Si ya de por sí la "guerra de sexos" está llevando a ver al otro/a como el enemigo, como el adversario, como el/la que me hizo daño, el/la que me hizo sufrir, solo nos faltaba esto ahora: pa que me dé problemas una relación que no me lleva a nada me quedo con el satisfayer....que mira más por mí.

Y claro, cierto es que cada vez la vida es más liberal, más abierta, más loca si quieren, pero los años de educación aún perduran en nuestras mentes: ¿estamos de verdad preparados para aceptar que una máquina sustituya al hombre como fuente de placer?

O será que como dijo esa mujer: los hombres estamos haciendo algo mal; o sea, les traduzco: "los hombres no nos dan placer".

Así que como sea tan efectivo el aparatito, si yo fuera comercial de CCC, empezaría a ofertar cursos de: "¿su pareja no está satisfecha"?, ¿"problemas en la cama"?¿El Satisfayer domina a su mujer? No se preocupe, en CCC, tenemos la solución: Cursos de "Cómo dar placer a su pareja y no morir en el intento", por solo 600 euros y financiación hasta 12 meses sin intereses.

Hombres de todo el mundo, preparémonos para mejorar nuestras prestaciones en la cama o el asunto pinta chungo.

Innoven, no caigan en la rutina, jueguen, no sé...Pero hagan algo!!!

Les daré un consejo, si me lo permiten: a fecha de hoy todavía no hay maquinita ni aparatito que diga al oído "te quiero"...y si no la quieren díganle al menos "te deseo...", y si no la desean entonces mejor te retiras al Nepal y date por vencido. ¡Ay!, si mi padre levantara la cabeza...Lo lejos que iba a llegar el Satisfayer.

Nota antropológica: y esto va en serio. El éxito de cosas así no es casual, está estudiado. Es un fiel reflejo del tipo de sociedad en la que vivimos, la que hemos creado, pero recuerden,  no deja de ser un problema de los de toda la vida: oferta y demanda, créanme.