Sería relativamente fácil elegir tema para el artículo de hoy: que si el coronavirus, que lo mal o bien que lo está haciendo el gobierno, que si las caceloradas en el barrio de Salamanca y el peligro para la salud que suponen esas reuniones, que si nos estamos relajando con las medidas a adoptar, que si Ayuso y su apartahotel, que si no hay test para todos, que si la mayoría de las cosas que leemos o publicamos en redes sociales son falsedades y bulos, que si nos lo creemos todo y justificamos lo que hagan los otros en función de nuestra ideología, que si, que si, que si...y yo me pregunto, ¿Pa qué?

¿Acaso algo de todo lo anterior (salvo que seamos responsables individualmente en cuanto a nuestros actos durante la desescalada) depende de nosotros? Así que, visto lo visto, y que temas para confrontar tendremos, desgraciadamente, todos los días, y que me apetece más unir que discutir, les propongo que intenten, si quieren, claro, que intenten algo hoy, solo hoy, a ver si son capaces de lograrlo.

Les propongo algo relativamente "sencillo" y que tiene la gran virtud que sí depende de ustedes mismos, no de nadie más ni de, aunque ustedes lo crean, factores externos. 

Y lo que les quiero proponer es que hoy, intenten no enfadarse. Intenten no discutir, pero sobre todo, intenten no enfadarse. Solo depende de ustedes.

Les pongo algunos ejemplos:

Cuando van en el coche y se pone el semáforo en verde y el conductor que va delante de ustedes no avanza, no le toquen el claxon, esperen, unos segundos, da igual. 

Puede ser que vaya absorto en sus pensamientos o que vaya mirando el móvil (como hacen ustedes algunas veces),¿Verdad?

Si su marido o su mujer les dan una mala contestación, y da igual que usted lleve toda la razón del mundo, no le conteste, no le critique, respire, puede ser que haya tenido un mal día o que simplemente le contestó sin pensar y seguramente se haya arrepentido al momento. Piense, que a fin de cuentas, lo/a tiene usted en frente suya, en su casa, y no tiene que ir a verlo a un hospital porque está enfermo/a. Tiene usted mucha suerte, ¿No?

Si su compañero/a de trabajo parece que hoy le tiene manía y todo lo que le dice es para criticarle, no pasa nada, no se enfade, mañana seguro que será diferente. A lo mejor, solo a lo mejor, ese compañero/a discutió ayer con su hijo y se está desahogando con quien puede. Además, está usted trabajando, es un lujo, ¿No? Tal como está la cosa hoy día, a mí me lo parece. Si en el súper el cajero/cajera, dice: "que pase el siguiente por orden", y el de al lado que lleva un rato detrás de usted se le cuela, no pasa nada, de verdad, es solo cuestión de esperar dos minutos más. ¿Y lo bien que queda sin decirle nada, tranquilo, sereno y sin alterarse? A lo mejor, solo a lo mejor, resulta que esa persona se le cuela porque tiene a su hijo enfermo en casa y está deseando llegar.

Y así, en la rutina diaria, se me ocurren multitud de ocasiones para discutir y enfadarme. Y seguramente, algún día no me callaré en alguna de esas situaciones, porque el que lleva un mal día soy yo, o el que lleva prisa soy yo.

Pero hoy no, hoy me he propuesto no enfadarme.

 

¿Lo intentamos?