La venganza es necesaria para que estalle la ira

S.J. - UVE


La frase que encabeza el artículo es una cita literal sacada de la película "Seven", ¿recuerdan? Aquella de Brad Pitt y Morgan Freeman haciendo de detectives tratando de cazar a un asesino en serie (Kevin Spacey) que mata a soberbios, lujuriosos, perezosos, etc.

Mención aparte de lo magnifica película que me parece (de hecho fue uno de los motivos que me animó a estudiar Criminología), la frase viene a expresar un pensamiento que tengo sobre la atmósfera generalizada de fricción que se respira en España en particular y en el mundo en general. Opinión.

No sé si habrán visto ustedes el lamentable espectáculo de los diputados italianos liándose a tortas en el Congreso, y,ojito, justo el día que un nutrido número de alumnos visitaban a sus "señorías".

No es nuevo este bochornoso episodio y en los últimos años hemos podido observar lo mismo en países como Turquía, Ucrania, Japón u Holanda.

La pregunta que les hago es la siguiente: ¿no notan ustedes demasiada crispación en el ambiente? 

Yo sí (opinión), y lo gracioso es que esto ocurre, en la mayoría de los casos, por temas relacionados con la política,  precisamente cuando más bajo y lastimoso es el nivel de nuestra clase política.

Hace no mucho dije en uno de mis artículos que hacía falta más amor, más comprensión, más empatía.

Y siento que esa crispación va in crescendo, consecuencia irremediable de los resultados electorales: por un lado, crece uno de los extremos, por el otro, pueden entrar en el gobierno otros que se encuentran en el polo opuesto ideológico.

Con independencia de cómo yo vea el asunto, importa poco hoy, la cuestión es que con esto de las redes sociales, principalmente Facebook, resulta que amigos míos, pero que no se conocen entre ellos, se enzarzan en discusiones kilométricas y algunas veces hasta subidas de tono, donde el que lo pasa mal soy yo, sobre todo porque estoy convencido de que si esas personas se conociesen entre ellas, es probable que quedasen para contarse sus problemas, ¿qué es lo que nos está pasando?

Y tampoco ayudan las declaraciones de personas con peso público alertando sobre situaciones o posibles hipótesis de futuro que solo son eso: hipótesis, y además sin base empírica...

A ver: ni los "tuyos" pueden hacerlo todo bien, ni los "míos" pueden hacerlo todo mal.

Daríamos un gran paso si consiguiéramos que no nos adoctrinasen, de igual forma que también estaría bien que no tratáramos de justificar lo injustificable solo porque estos son de los "míos".

Así que ahora que llegan estás fechas navideñas, donde parece que a todos se nos ablanda un poco el corazón, podríamos, intentar al menos, dejar de lado cuestiones políticas y centrarnos más en lo terrenal, en lo que tenemos al alcance de nuestras manos: llama más a tus padres, preguntale más a tus hermanos cómo les va (yo el primero...), tomen un café con ese amigo/a al que hacen tiempo q no ven; no sé, cosas más sencillas, ¿no?

 Un buen chocolate, una buena tableta de Suchard, un cubatita a media tarde, una cenita de amigos jugando a algo. Sí, ya sé que sonar suena un poco pasteloso, pero es que peor suena ver a amigos e incluso familiares discutir y maldecir por la dichosa politica.

Por ello, abogo en contra de lo que dice el título del artículo por no dejar estallar la ira, seguro que somos más afortunados de lo que nos creemos; solo hay que ponerse durante un momento en la piel del que sufre una enfermedad grave o del que se acaba de quedarse sin trabajo, del que acaba de perder a un familiar, a un amigo, a su mascota, para ver las cosas desde otra perspectiva bien diferente ¿No creen?

Vamos a intentarlo.