El enfermo se esconde; el enfermo es invisible

S.J. - UVE


Hace poco una noticia en el periódico decía que uno de cada cuatro ceutíes tiene algún tipo de enfermedad mental. Eso son muchos ceutíes...

Si se da usted un paseo por la calle Real, la estadística nos dice que se cruzará usted con decenas de personas que están enfermas; porque ese es el tema: están enfermas.

La primera causa de discapacidad por enfermedad en España es la depresión y según un estudio de la OMS casi el 50% de la población mundial experimentará algún tipo de enfermedad mental en su vida. La mitad del planeta es mucho, ¿no?

Desde las graves psicopatías (esquizofrenias, paranoias...) hasta las neurosis más comunes (ansiedad, trastornos obsesivos, etc...) el abanico de enfermedades cambia la vida de millones de personas.

Porque esa es una de las aristas del problema: desde que, no solo el individuo es el afectado, sino que indirectamente influye a familiares, amigos, vecinos, el problema no es individual sino que afecta ya a lo social, al colectivo.

Esto quiere decir que la sociedad se ve afectada en forma de bajas laborales, perdida de la productividad de las empresas y por ende del país, episodios de violencia que acaban en tragedia, familias destrozadas. ¿Saben ustedes que la aseguradoras no tienen en sus pólizas las enfermedades mentales? ¿por qué?

Son precisamente esas familias las que se quejan del desamparo que sufren. 

Para empezar no es lo mismo decir: "tengo un resfriado" que "tengo un trastorno mental". El estigma que etiqueta, aun a fecha de hoy, a la enfermedad mental hace que solo un 20 % de los enfermos mentales reciban ayuda profesional. O sea: nos cruzamos con enfermos mentales por la calle que no están tratados...da que pensar.

Dando por hecho que un porcentaje nada desdeñable de enfermedades mentales tiene una causa biológica/hereditaria, ¿cuáles son los factores socio-culturales que influyen en la configuración de estos trastornos? ¿Cómo influye la sociedad?

Aquí llegamos al punto interesante: las sociedades "avanzadas", las que precisamente tienen "más altos niveles de vida", son las que tienen mayores porcentajes de enfermos mentales, ¿por qué?

¿Qué tipo de vida llevamos en Occidente para que ese dato sea incontestable?

¿Qué tipo de presiones sufrimos para que eso sea así?

¿Qué tipo de necesidades creamos (muy importante no olvidar este punto, las necesidades se crean) para que si no satisfascemos ciertos "lujos" no seamos felices?

¿Una persona que no ha conocido la televisión, el móvil, un trabajo de 8 a 3, un piso de 3 habitaciones, una clínica de estética, préstamos bancarios, la universidad...puede ser más feliz que nosotros?

¿Por qué las tribus selvàticas del amazonas tienen un porcentaje se suicidios cercano al 0%?

¿Va el "desarrollo" ligado necesariamente al concepto evolución?

Cuando vemos en las noticias la vida de un matrimonio indonesio con siete hijos viviendo en una choza y sentimos pena, ¿sentirían pena ellos si nos viesen a nosotros?

Sin entrar aquí en disquisiciones "emic" y "etic" antropológicas, ¿somos justos cuando a nosotros mismos nos llamamos "civilizados"?

Si nos llevasen a fecha de hoy a vivir con los masái maras aguantaríamos muy poco, obvio, pero si hubiésemos nacido allí, ni nos plantearíamos que pudiese haber un tipo de vida tan diferente a esa en la que naces. 

Tampoco conozco los problemas que tienen en su sociedad,  que los tendrán, pero lo que sí es cierto es que en atropellos de niños mueren en España al año más gente que por ataques de leones.

No, no es mi intención establecer una jerarquía en la felicidad de las diferentes sociedades; solo pretendo que pensemos un pelín en todas las desventajas que nuestro tipo de sociedad conlleva (con sus ventajas, evidentemente)

Les dejo pensando, si quieren.