Opinión

La Zarpa

La agenda

El debate acerca de cómo tratar el crecimiento de las ideas de corte autoritario es una constante en el seno de las organizaciones democráticas y de los medios de comunicación. Existen voces que consideran que no se debe dar espacio a los portadores de odio; por otro lado, hay quienes creen que un problema no desaparece por ignorarlo y que lo verdaderamente responsable pasa por la pedagogía y la aportación de armas discursivas y contraargumentos: la realidad es la realidad y ni podemos ni debemos hacer que no existe.

Mohamed Mustafa

Terrorismo de extrema derecha

El caso del francotirador que planeaba atentar contra el Presidente del Gobierno vuelve a evidenciar el poder del discurso del odio, colocando de nuevo sobre la mesa la derrota social, política y cultural que están sufriendo las democracias liberales en Europa. Navegando sobre una sempiterna crisis económica, la extrema derecha lleva ventaja en la disputa de aquello a lo que Frédéric Lordon denomina “umbrales críticos”: los espacios en construcción, en constante contienda. Esta extrema derecha, que ya ha conseguido su primera victoria al conseguir que las fuerzas conservadoras compitan en el marco que ella establece y que la socialdemocracia module su lenguaje de acuerdo a la misma lógica, redibuja nuevas divisiones sobre lo tolerable y lo intolerable. En su discurso está la certeza. Y todo lo que queda fuera de sus fronteras es “pura charlatanería”.