Desde luego Israel constituye un problema sin precedentes. En primer lugar si usas la fuerza para desalojarles de su casa, no se comportan educadamente y no se marchan. Para continuar, les secuestras, les bombardeas, les rodeas, les bloqueas, les denigras y les haces la guerra y parece que les da igual; resultado, siguen sin irse. No es suficiente con montar campañas a favor del pueblo palestino, ni con amenazarles con que el abandono de su amigo más fiel, los Estados Unidos. Siguen en sus trece y se quedan.
El ser humano, en su complejidad, necesita los paradigmas para poder moverse con un cierto orden por la vida. Un paradigma no es mas que un mapa mental de nuestro entorno, es decir, tenemos una idea de cómo es y se desarrolla nuestro entorno, ya sea en lo personal, en lo cultural, en lo social o en lo político.
Un dormido teléfono suena en la residencia del ex presidente Felipe González Márquez. Un también dormido Felipe González descuelga el teléfono titubeante.
-¿Quien oza perturbar el zueño de Felipe?, es decir, de mí.
-Felipe, soy yo, José Luis. No hagas preguntas y ven inmediatamente a Moncloa
El pasado lunes esta columna de opinión, que no sin motivo se denomina “Semper Fidelis,” faltó sin razón aparente a su cita con los lectores. Creo que esta ausencia debe ser explicada, tanto por respeto a quienes leen esta publicación, como porque el motivo nos afecta y debería hacernos reflexionar.
Sea cual sea el fondo, es evidente que estamos cada vez más cerca. Ya nadie duda, y después del último debate parlamentario mucho menos, que el gobierno no tiene la más mínima oportunidad de solucionar esta crisis. No es que no quiera, es simplemente, que no tiene la menor idea de cómo hacerlo, y dando el caso por perdido, lo único que intenta es parchear aquí y allí y llegar a las elecciones con el menor número de daños posibles.