estupidez

Margallo: pensar que la cacería daña a la Corona es una "estupidez"

El ministro defiende al rey como figura capital para preservar "la unidad de España"

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha tildado este jueves de "estupidez" intentar aprovechar el accidente del rey durante su cacería de elefantes en Botsuana para "socavar" la institución de la monarquía.

Khedira: Mi expulsión ante el Levante fue una estupidez

Khedira habló por primera vez tras la expulsión ante el Levante en aquel rifirrafe con Ballesteros. "La segunda amarilla fue una estupidez", manifestó el madridista en declaraciones a Bild. Sobre su situación en la selección alemana fue rotundo: "Es una falta de respeto discutir sobre mi ausencia en la selección, dado mi rendimiento en los últimos años" Leer


La estupidez humana

El coordinador de IU, Cayo Lara, utilizó una cita de El Capital de Karl Marx para dirigirse a sus compañeros de partido este pasado sábado:

"Los propietarios del capital estimularán a la clase trabajadora para que compre más y más bienes, casas, tecnología cara, empujándoles a contraer deudas más y más caras hasta que la deuda se haga insoportable. La deuda impagada llevará a la bancarrota de los bancos, los cuales tendrán que ser nacionalizados".


Tras esta cita, datada en 1867, algún jocoso militante postcomunista añadía: "Si es que ya lo dijimos nosotros... hace 142 años".

No es que los marxistas supiesen qué es una crisis, ni cómo se genera ni como se soluciona. La cita de Karl Marx lo que sí aporta es una luz sobre la eterna estupidez del ser humano. Dicen que es el único que tropieza dos veces en la misma piedra, y puede que sea verdad. Yo no sé si un conejo se metería en una hipoteca a sabiendas de no poder pagar en cuanto se complicasen las cosas.

Dicen los que saben de esto que la crisis ha empezado por el afán recaudatorio de los ejecutivos de las entidades financieras. Que por culpa de su irresponsable forma de engordar las cuentas han sometido un sistema mal vigilado. Los principales damnificados de todo esto son los que se van quedando en el paro día a día. Hoy día son más de tres millones los que no trabajan y esto puede suponer un problema a muy largo plazo para la economía española. Si al envejecimiento de la población añadimos las eternas promesas electorales que aseguran bajadas de impuestos, es complicado anticipar si la Seguridad Social me pagará la pensión dentro de 40 años. No lo sé, la verdad, pero me preocupa ver como miles de personas están lanzando sus sueños al retrete.

Emilio Botín, el banquero más exitoso de España, afirmó el otro día que "sería irresponsable que los bancos diesen prestamos a quiénes no los pueden pagar". Esta reflexión hubiera venido muy bien hace diez años, cuando la locura inmobiliaria comenzó a rodar con la total connivencia de la banca española. Muestra todo esto de la lamentable previsión de los agentes económicos de este país, junto a los que ningún gobierno ha sido capaz de afrontar con valentía la reforma del modelo económico de España.

No es viable un sistema basado en el cemento y sí lo es el de la tecnología, la investigación y el futuro, pues ahí es hacia donde debemos dirigir nuestras miradas. El presidente de la Comunitat Valenciana, Francisco Camps, aseguraba en tiempos de bonanza que su región era la locomotora del empleo de España. Que gracias a ellos y a sus políticas desde el PP, iban las cosas tan bien. Ahora es una de las que más parados está arrojando al INEM, pero no le veo yo sacando pecho sobre su legado. Quiero con ello asumir que la coyuntura es siempre mucho más poderosa que las políticas de unas personas que buscan estadísticas a corto plazo para pasar a la historia. Lamentablemente, lo que va a quedar en el recuerdo es una época dura para la mayoría, que se solucionará con el tiempo y que, espero y deseo, que sirva para que las citas de Marx no tengan tanta vigencia 140 años después. Habremos dado un buen paso para dejar de lado buena parte de la estupidez humana.