facha
Soy un facha
OPINIÓN

Soy un facha

Hace unos días entré en una papelería en la que los dueños y el dependiente se encontraban hablando sobre la salud de Chávez y el tema de su sucesión. Bueno, más que hablar, lo que hacían era calumniar y mostrar su repulsa hacia el líder venezolano. Ellos sostenían que de morir Chávez, la presidencia del país pasaría de forma automática al sucesor que él había designado. Entonces, no pude callar y les corregí. Les conté que la Constitución bolivariana de Venezuela obligaría, en tal caso, a convocar unas nuevas elecciones presidenciales y que lo que el presidente había hecho no era más que pedir el voto para su hipotético candidato, exactamente lo mismo que haría cualquiera en su lugar. Fue entonces cuando comenzó una discusión que de surrealista se tornó en estúpida.

Hermann Tertsch: «Quieren descalificarme como un facha belicista con sed de sangre»

-¿Cuál es la frontera entre el humor y el honor de las personas? -Por supuesto que la libertad de expresión ampara el tratamiento humorístico y sarcástico de todo. Pero esto no tiene nada que ver. Se ponen en mi boca, mi voz y mi imagen frases que expresan una voluntad delictiva, criminal. Que pueden hacer gracia a quien ve todo el programa. A quien solo ve una fracción o incluso solo un instante, puede darle una impresión diferente. Y siempre se trata no de ridiculizar solo, sino de presentarme como un ser odioso y despreciable, con instintos mezquinos y asesinos. -La juez dice que «cualquie...