mentiroso

Camps es un mentiroso

A pesar de ser sábado, hoy ha sido el día perfecto para que Paco Camps anuncie dos super medidas, que en época de crisis, están de lo más justificadas. No tiene suficiente con tener una Generalitat prácticamente en quiebra, que ahora compromete el pago de 90 millones de euros al dueño de la F1 para que Valencia siga acogiendo el Gran Premio de Europa en el circuito urbano. Una decisión, que salva de la quema a los organizadores de una carrera que este año ha vendido poco más de la mitad de las entradas previstas, es decir, un negocio ruinoso que cuenta con el aplauso de los que mandan.

El día en el que Paco y Bernie Ecclestone anunciaron que los vecinos de los Poblados Marítimos de Valencia iban a pasarlas canutas porque se les había ocurrido hacer una carrera, el president prometió que no iba a costarle ni un euro a los valencianos. Lo dijo, a pesar de encargar la gestión de dicho gran premio a un consorcio formado por empresas privadas y por el Circuito de Cheste que sí que es una empresa pública, y que por tanto, pertenece a los valencianos. Si Cheste paga, los valencianos también. Lo dijo sin ruborizarse a pesar de que sabía que mentía como un bellaco.

No debe recordar aquella bochornosa rueda de prensa de 2007, a pocas horas de empezar la campaña electoral. Fue uno de los momentos políticos más execrables que he visto. Y lo peor, es que los valencianos le dieron el respaldo masivo en las urnas. Eso es lo que quieren, un mentiroso y ahora se demuestra que su palabra no vale nada. Es lo que pidieron a gritos.

Además de pagar este caprichito a la vez que fracaso, la Generalitat ha firmado -el mismo día- un aval para que una empresa privada, el Valencia C.F. S.A.D., que debe más de 500 millones de euros, incremente esta deuda en otros 90 con un préstamo a través de la Caja de Ahorros de todos los valencianos, y a la que deben ya más de 200.

Es un equipo de fútbol, del que durante años se han aprovechado hambrientos chupasangres para hacerse ricos a costa de todos. Nadie parece recordar que el solar donde ahora mismo permanece paralizado un mamotreto de hormigón, y que presuntamente acabará siendo un estadio, es un terreno robado a los valencianos. Un enorme y diáfano espacio donde tenían que poner en pie "equipamientos deportivos municipales", es decir, un polideportivo donde llevar a los chavales a hacer deporte, no el estadio de un club privado.

Pues no, Rita se lo regaló al Valencia y su construcción se ha convertido en el mayor exponente del fracaso absoluto de una manera de entender la vida. Es el legado de los especuladores inmobiliarios, cuyos delirios de grandeza han hundido muchas de sus empresas, por avaricia y irresponsabilidad, el mismo camino que ha seguido el club. El Valencia está donde está porque sus dueños lo han enviado al fondo del abismo pero Paco ha llegado con un aval para reflotar el equipo y todo ha cambiado. Ahora hay margen para seguir hinchando la deuda para que unos cuantos jueguen al fútbol.

Este es el ejemplo que dan el gobierno de Paco: Sea usted irresponsable en su empresa, hágalo mal, rematadamente mal, pero no se preocupe, el Curita siempre estará ahí. Al fin y al cabo, los políticos se llenan la boca con los éxitos deportivos y esa foto es tan valiosa, tan populista, que no pueden permitir que una crisis se la arrebate en el futuro. Espero que Paco tenga este detalle con el resto de sociedades anónimas que tienen que cerrar en la Comunidad Valenciana por la malísima situación económica de la región. Esa autonomía que, como aseguraba el president era "la locomotora del empleo de España" y que hoy lidera mes a mes la subida del paro. Váyase a su casa, a comprar trajes o a donde le plazca, pero lárguese, señor Camps.