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Ocurrencias del MECD y bilingüísmo
Opinión

Ocurrencias del MECD y bilingüísmo

De nuevo el MECD vuelve a sorprendernos con sus ocurrencias, esta vez con la publicación de la Resolución de 18 de julio de 2016, de la Dirección General de Evaluación y Cooperación Territorial, para la selección de centros de Educación Infantil y Primaria sostenidos con fondos públicos en los que se llevará a cabo la implantación de la enseñanza bilingüe español-inglés en el curso 2016-2017 en las ciudades de Ceuta y Melilla, publicada en el BOE de 6 de agosto.

La ONU como atril para las ocurrencias

Algunos piensan que los impuestos, las tasas y demás cobros gubernamentales son malos porque le quitan a la gente el dinero de su bolsillo. Acabo de escuchar a alguien en la radio defender que el cobro de impuestos lo único que genera es pobreza. Y lo decía después de que Zapatero haya reclamado en la ONU establecer una tasa a la banca para intentar acercarse a los llamados objetivos del milenio. Esta serie de intenciones, aprobada e incimplida por todos, se resume en una frase: que todos los habitantes del planeta tengan acceso a lo mínimo, sin excepción.

Los más críticos dicen que al establecer tasas nuevas, lo único que logras es un aumento de las transferencias en negro, es decir, más delitos. Algo así como "yo soy el banco y si intentas que pague más, seré un delincuente y no te pagaré". Con ello, aseguramos que establecer impuestos es una clara invitación a la tropelía.

Zapatero y Sarkozy están demasiado de acuerdo últimamente, lo que es fiel reflejo de la deriva idealista que han alcanzado ambos líderes. Si a Zapatero -paladín otrora de los derechos humanos- le parece bien que en Francia se expulse a la gente por el mero hecho de ser gitano, ahora a Sarkozy -el Luis XIV de la derecha europea- le encanta crear nuevos impuestos.

Si ese impuesto lo establecen sólo Francia y España, será un fracaso. Habrá una estampida de los bancos, con la consiguiente merma de la riqueza nacional. Si todos los países del mundo deciden apostar por ello, las entidades financieras no tendrán más remedio que pagar, cosa que, sinceramente, no viviré para ver.

Antes de destilar ocurrencias en una sede como la ONU, habría que pensar en todo lo que se podría hacer si se evitasen el despilfarro de los países ricos y la corrupción de los emergentes. En estas cosas se pierden, miles de millones de euros todos los años. Y a pesar de eso, dos mil millones de personas, un tercio de la población mundial tiene poco para comer, beber y medicarse.

Hacen falta realidades y compromisos reales, señores gobernantes.
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Ocurrencias

Desde que Zapatero está en la Moncloa, parece que lo de las 'ocurrencias', se ha instalado en el imaginario popular como la forma que tienen los políticos de salir airosos de situaciones comprometidas. Tanto ha calado el asunto, que hasta al perfecto Vivas, aprovechando la ocasión de la presentación de la Historia de Ceuta, se le ocurrió decir que ya en la Edad Media las gentes del lugar protestaban por las obras en la Ciudad. No sé qué gentes, ni por qué obras, entonces. Sí sé, y sufro a diario, como el resto de ceutíes, las obras que se están ejecutando en las calles de Ceuta, desde hace bastante tiempo. Como a la 'pavana', me tienen hasta los 'güevos'. Y eso que utilizo el transporte público, o mis piernas, para los desplazamientos locales.