“No es tan difícil, si se es desarrollador, aplicar buenas medidas y buena voluntad para solucionar este tipo de problemáticas”, advierten los ingenieros informáticos ponentes de la VII Semana de la Discapacidad
El Campus Universitario de Ceuta ha estrenado este miércoles la primera ponencia de la VII Semana de la Discapacidad, una edición que ha arrancado con un análisis profundo sobre la accesibilidad en los entornos digitales y las “barreras invisibles” que siguen presentes en plena transformación tecnológica. La sesión ha estado dirigida por Fran Sánchez y Javi Castillo, ambos ingenieros informáticos, quienes han ofrecido una explicación divulgativa sobre los retos actuales que afrontan desarrolladores, instituciones y empresas para garantizar una navegación adaptada a todas las personas.
Barreras invisibles en un mundo cada vez más digital
Los ponentes han subrayado desde el inicio que la accesibilidad digital sigue siendo una asignatura pendiente. En palabras de Sánchez, la charla pretendía abordar “las barreras invisibles se encuentran presentes en el entorno online” y mostrar cómo la transformación digital obliga a que aplicaciones y páginas web “se tengan que ir adaptando para cumplir, tanto por normativa y como por una cuestión ética y moral”.
Castillo ha insistido en que el problema no radica solo en la tecnología, sino también en la falta de conciencia de los propios desarrolladores: “Somos programadores, somos personas. Tenemos nuestra vida y nuestras cosas, y se nos olvida que puede haber quien necesite una accesibilidad digna para poder manejar las nuevas tecnologías”.
Ambos han coincidido en asumir que los avances en este campo requieren conocimientos técnicos, pero también voluntad. “No es tan difícil, si se es desarrollador, aplicar buenas medidas y buena voluntad para solucionar este tipo de problemáticas”, ha valorado Sánchez.
Un entorno digital aún lejos de ser accesible
Y es que, pese a los avances, el grado de accesibilidad en España dista de ser el adecuado: “A veces nos quedamos asombrados si nos ponemos a mirar la cantidad de páginas web, tanto de administraciones públicas como de empresas privadas importantes, que no están preparadas para todas las personas”, han reconocido los expertos encargados de la charla.
Ejemplos claros de esto son las barreras en procesos tan habituales como comprar una entrada, reservar un hotel o registrarse en un evento, que pueden convertirse en un obstáculo cuando las plataformas no contemplan opciones de accesibilidad básicas. “Nadie se plantearía hoy que hubiese una escalera sin rampa, pero no nos damos cuenta de cuál es la primera barrera que nos encontramos en una aplicación web”, reflexiona Castillo al respecto.
La presión por entregar productos “bonitos” también afecta a la accesibilidad
Priorizar estética o rapidez frente a uso adaptado es otra de las realidades que frecuentemente se encuentran los expertos. “La presión por entregar un producto, por actualizarlo o porque sea bonito merma la necesidad de accesibilidad que se buscaría si se hiciese todo debidamente y bien pensado desde un inicio”, han advertido.
A ello se suma la irrupción de la inteligencia artificial generativa, que puede ser útil, pero también problemática si se delegan en ella funciones que requieren empatía humana. “Esto puede traer cosas buenas y cosas malas”, han señalado, recordando que la IA no sustituye la sensibilidad necesaria para diseñar productos inclusivos.
La clave: integrar la accesibilidad desde el principio
Sánchez y Castillo han explicado que uno de los principales fallos actuales es no incluir criterios de accesibilidad desde el inicio del desarrollo: “El problema es que cuando se empieza a hacer el producto desde cero, no se hace pensando en todas las cuestiones de accesibilidad que se debería”.
Durante la ponencia, han mostrado ejemplos prácticos que formarán parte del debate de esta VII Semana de la Discapacidad, cuyo objetivo es visibilizar cómo la accesibilidad digital es ya tan imprescindible como la accesibilidad física.
La cita ha servido para abrir unas jornadas que continúan este jueves y viernes en el Campus Universitario, con nuevas mesas redondas y actividades centradas en derribar barreras y promover una ciudad más accesible para todos.