La delegada del Gobierno ha explicado de manera oficial lo sucedido en los dos intentos de pasar un camión con mercancía entre Ceuta y Marruecos y asegura que se han "desechado todos esos impedimentos políticos o diplomáticos que pudieran haber". "El Ministerio de Asuntos Exteriores ya no está capitaneando estas operaciones", ha desvelado.
Si hay una palabra que definió los últimos intentos de normalizar el paso de mercancías por la aduana comercial entre Ceuta y Marruecos esa fue "desinformación". La falta de una versión oficial por parte de Delegación del Gobierno hizo de lo sucedido un complejo galimatías que hoy la delegada, Cristina Pérez, ha tratado de aclarar. La socialista se ha sentado a la mesa para "dar explicaciones" sobre las confusas jornadas en las que dos camiones cargados de papel higiénico y productos de aseo llegaron al Tarajal para unas horas después dar media vuelta. "Los problemas diplomáticos se han disuelto, ya no existen", por lo que el "hito" de la aduana comercial "es irreversible, la vamos a tener y es una vía más de desarrollo económico para la ciudad", ha aclarado. Eso sí, de momento, seguirá sin fecha mientras sendos países terminan de resolver cuestiones "más de andar por casa".
La delegada ha comenzado confirmando uno de los secretos a voces de la operación: Estaba allí, en la frontera, siguiendo con la Guardia Civil el proceso, en el que se han "desechado todos esos impedimentos políticos o diplomáticos que pudieran haber y ahora se reduce todo a problemas técnicos y administrativos", las cuestiones a las que se ha referido como "de andar por casa".
Dado que en la ciudad no se han dado operaciones comerciales de manera habitual como sí ha sido en "puertos como el de Tánger o el de Algeciras o incluso antiguamente Melilla", la cuestión aduanera requiere "documentos que hay que actualizar". Y como ejemplos se ha referido a "que la procedencia de la mercancía esté perfectamente determinada, las características del transporte o temas de aranceles". Cuestiones "que desde luego se le escapan al control político que podamos tener de la situación" y que se van "limando sobre la marcha".
Asuntos exteriores cede el timón
La expectativa es que estos impedimentos sean resueltos "lo antes posible, dada la colaboración que existe con el gobierno marroquí", aunque no existe una fecha para un nuevo intento, mucho menos una apertura definitiva. Mientras tanto la cooperación se da "no solo a nivel político", sino con la propia aduana, con la que el contacto es "permanente" para lograr "normalizar las relaciones comerciales con el país vecino". De hecho, ha desvelado que "el Ministerio de Asuntos Exteriores ya no está capitaneando estas operaciones y estamos en otro nivel como el de agencias tributarias".
La delegada también se ha referido a la Mesa del Diálogo Social, a la que acudió el pasado 15 de enero junto con empresarios y sindicatos y tras la que no realizó declaraciones. "Allí di cuenta de todo lo ocurrido. Manifesté mi agradecimiento a la ciudad autónoma de Ceuta, en la cabeza de su presidente, por cómo había tratado el tema. Creo que la lealtad institucional hay que ponerla en práctica y el señor Vivas lo ha hecho", a reconocido sobre el encuentro.
En todo caso Pérez no se ha mordido la lengua para responder a las voces que cuestiones que en algún momento la aduana comercial vaya a llegar a funcionar. "¿Qué gobiernos han conseguido el hito que está consiguiendo el gobierno de Pedro Sánchez? ¿Dónde estaban los que reclamaban la aduana comercial años atrás? Ahora es una realidad", ha defendido.




