Aemet ve mejora, la alerta pasa a amarillo hasta medianoche y mañana todos a clase

Viento esta mañana en La Marina.

Protección Civil mantiene restricciones puntuales en el litoral y pide precaución ante riesgos colaterales tras el temporal

La situación meteorológica en Ceuta ha evolucionado de forma favorable en las últimas horas y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha rebajado el nivel de riesgo. Según la información trasladada por la Ciudad Autónoma a través de Protección Civil, la alerta de nivel naranja se ha convertido en amarilla desde las 18.00 horas de este 28 de enero de 2026 para los fenómenos de viento, lluvias y riesgos costeros adversos. Este escenario ha permitido aliviar parte de las restricciones activadas durante el temporal, entre ellas la suspensión de la actividad docente, por lo que este jueves el alumnado menor de edad volverá a las aulas.

El cambio de nivel responde a una evolución favorable de las condiciones atmosféricas, aunque las autoridades insisten en que el episodio no se da aún por cerrado. La alerta amarilla general por viento y lluvia se mantendrá hasta las 00.00 horas del 29 de enero. A partir de ese momento, el aviso quedará limitado únicamente a los fenómenos costeros, que se prolongarán hasta las 15.00 horas del jueves.

Fin de la suspensión de clases

Uno de los efectos más relevantes de esta mejora ha sido la desactivación de la restricción que mantenía paralizada la actividad docente en los centros educativos con alumnado menor de edad. Tras varios días marcados por el fuerte viento y la inestabilidad, la normalidad regresará a las aulas este jueves, una vez que el riesgo general ha descendido de categoría.

No obstante, la Ciudad ha optado por mantener ciertas limitaciones de manera preventiva. Las restricciones de accesibilidad a parques y jardines, así como a playas y al litoral, seguirán vigentes hasta las 08.00 horas del jueves 29. Protección Civil ha justificado este margen adicional como un “tiempo residual de seguridad” para evitar incidentes en horario nocturno, cuando la capacidad de respuesta ante emergencias resulta más compleja.

Actividades al aire libre, aún limitadas

Aunque la situación ha mejorado, no todas las actividades recuperan de inmediato la normalidad. Permanecen restringidas hasta las 00.00 horas del jueves las actividades deportivas desarrolladas en carpas o cerramientos no fijos, así como las que se realizan a la intemperie. Esta limitación también afecta a eventos de carácter cultural en espacios abiertos, ante la posibilidad de rachas de viento residuales o inestabilidad puntual.

El objetivo de estas medidas ha sido reducir la exposición en entornos especialmente vulnerables tras varios días de temporal, en los que infraestructuras provisionales y espacios abiertos han podido verse afectados.

Precaución tras el temporal

Más allá de la evolución de las alertas, Protección Civil ha puesto el foco en los riesgos colaterales que suelen aparecer después de episodios de viento y lluvias intensas. Se ha advertido de que muchos elementos han estado sometidos a esfuerzos mecánicos y a la acción del agua, por lo que pueden presentar debilidades no visibles a simple vista.

Entre los factores de riesgo se encuentran materiales metálicos que han sufrido flexiones repetidas, suelos reblandecidos que pueden no soportar equipamientos o arbolado, y superficies que aparentan estabilidad pero han perdido su base por efecto de la erosión. Las autoridades recomiendan desconfiar durante unos días de entornos expuestos al temporal y extremar la prudencia en desplazamientos y actividades cotidianas.

También se ha hecho un llamamiento a prestar atención a personas cercanas que puedan tener dificultades para adaptarse a las circunstancias derivadas del mal tiempo, como mayores o personas con problemas de movilidad.

Litoral y desplazamientos, puntos críticos

El litoral continúa siendo uno de los puntos más sensibles. Se mantiene la recomendación de evitar actividades acuáticas, no practicar la pesca desde playas o zonas rocosas y no aproximarse al oleaje, acantilados o áreas con mar de fondo. La inestabilidad del mar, incluso cuando el viento ha amainado, puede generar situaciones de riesgo inesperadas.

En cuanto a la movilidad, se insiste en la prudencia al volante y en los desplazamientos a pie. El viento puede dificultar la estabilidad, reducir la visibilidad y alterar los tiempos de reacción tanto de conductores como de peatones. Se aconseja posponer salidas que no sean necesarias, asegurar puertas y ventanas, retirar objetos que puedan caer desde balcones o ventanas y evitar zonas con arbolado, andamios o estructuras que puedan haber quedado inestables.

La Ciudad también recuerda la importancia de seguir la información oficial a través de los canales formales y de mantener medidas básicas de autoprotección en viviendas y comunidades, revisando elementos como toldos, persianas, antenas o cornisas.

Con la alerta ya en amarillo y la vuelta a las clases, Ceuta inicia la recuperación de la normalidad tras el temporal, aunque bajo la premisa de que la prudencia sigue siendo clave en las próximas horas.