La arquitectura, ante un muro: Encargos a Tragsa, el PGOU y el sistema informático caído

tragsa claudio vázquez
photo_camera Una obra ejecutada por Tragsa.

El Colegio local del gremio y los profesionales que lo integran pasan por un momento complicado, con el sector bloqueado por la falta de información sobre el nuevo PGOU y teniendo que hacer a mano las certificaciones al llevar el programa de visados estropeado desde principios de año

El Colegio Oficial de Arquitectos y la construcción en Ceuta no pasan por su mejor momento. La escasez de actividad en la ciudad, principalmente de vivienda y obra de nueva construcción, se debe en parte a una actualización del Plan General (PGOU) aún poco conocida, y al hecho de que la Ciudad encarga en su mayoría, por medios propios la elaboración de los proyectos municipales a Tragsatec. Esta conjunción ha provocado que se reduzca notablemente el trabajo disponible para los profesionales de dicho gremio y por consiguiente, el nivel de visados profesionales que emite el COACE, que son su principal fuente de ingresos.  A esto se suma la caída del sistema de visado digital -un software costoso- un problema que persiste desde inicios de año y que el organismo está en vías de solucionar desde entonces.

Fuentes del organismo reconocen a este medio que su situación económica es delicada. Los visados -documento que garantiza la solvencia técnica de un proyecto- son la principal vía de la que dispone el Colegio para obtener ingresos. Sin embargo, los datos en Ceuta demuestran que ha habido una caída significativa desde el año 2022.

De los 44 arquitectos colegiados, aproximadamente un 20% son jubilados y funcionarios de la administración pública, por lo que no visan. Del resto, un 50% no ejerce la arquitectura como su principal medio de trabajo, sino que, además se dedican a otra actividad, como por ejemplo la docencia, por lo que su nivel de registro de visados es muy bajo. El otro 50% restante, que se puede decir ejercen la arquitectura como actividad profesional principal apenas visan proyectos nuevos. Los datos del colegio demuestran que los visados de obra nueva representan apenas el 6% de los totales de 2024, cuenta la presidenta del Colegio, Judit Albiñana.  

El agujero de Tragsa

El hecho de que la Ciudad encargue por sistema la redacción de proyectos a Tragsatec vía encomienda directa -al ser medio propio de la Administración- hace que no se vise prácticamente ninguno de los diseños de las obras que ejecuta el Gobierno local, puesto que la firma semipública, por su naturaleza, no se ve obligada legalmente a ello. Las estadísticas anuales del Consejo Superior de Arquitectos de España muestran a las claras un descenso del 36,45% en la superficie visada para obra nueva y rehabilitación.

"Por los datos que posee el COACE, se ha pasado de tener un registro de casi 400 visados al año en su mejor época, a estar en el último lustro, en menos de 150 expedientes", puntualiza Albiñana.

Además del lastre que esto supone para las arcas del Colegio, la decisión de tirar del Grupo Tragsa para evitar tener que licitar provoca que arquitectos y técnicos locales tengan difícil poder participar en proyectos públicos, a pesar de ser quienes mejores conocen las circunstancias de la ciudad. La labor de Tragsatec, la maquinaria pública, acaba provocando a posteriori problemas de los que ya ha informado en repetidas ocasiones este medio y que en muchos casos obligan a la Ciudad a paralizaciones de obra o modificaciones de proyectos incurriendo en sobrecostes importantes. Este hecho no sólo compromete la actividad local, sino que pondría en juicio la base de la Ley de la Calidad en la Arquitectura y de la Ley del Contratos en el Sector Público.

Fomentar los concursos y la licitación pública, algo que se estila poco en el manual del Ejecutivo local, promueve la transparencia y la equidad, permitiendo que profesionales y empresas locales puedan participar y aportar su conocimiento del territorio. "Estos procesos competitivos impulsan la innovación, asegurando que se seleccionen propuestas basadas en la calidad y viabilidad técnica, lo que se traduce en proyectos mejor adaptados a las necesidades reales de la ciudad. Además, la licitación pública contribuye a optimizar los recursos y a prevenir sobrecostes, ya que al generar un ambiente de competencia se incentiva la eficiencia en la ejecución de las obras. Este enfoque fortalece la confianza en la gestión pública y respalda la implementación de la Ley de la Calidad en la Arquitectura y la Ley del Contratos en el Sector Público, sentando las bases para un desarrollo urbano sostenible y participativo", plantea Albiñana.

Falta de información sobre la modificación del PGOU

La cosa tampoco acaba de arrancar entre los promotores privados, que llevan varios años a la espera de que el nuevo Plan General de Ordenación (PGOU) surta efecto y aún no se han decidido a actuar. Según Albiñana, es necesario hacer difusión del nuevo Plan. Para ella, la Ciudad ante todo y el COACE en cooperación deben facilitar a los ciudadanos conocer las nuevas condiciones de las distintas áreas de planeamiento. “Hay zonas donde se pueden subir más alturas de las que ya hay construidas, y es una oportunidad de inversión para los propietarios de dichas fincas", ejemplifica la presidenta del Colegio. 

Esta abunda en la cuestión citando la existencia de áreas de planeamiento que son "muy interesantes", pero "de carácter privado": "Aprovecharlas pasa por que o bien la administración o bien los técnicos interesados den a conocer a los propietarios de esas zonas las condiciones técnicas de dichas áreas, la oportunidad que suponen y por supuesto, la cargas urbanas a las que están condicionadas". De ahí que la representante del COACE aprecie un importante "desconocimiento" por parte de los propietarios sobre las oportunidades o casuísticas que ahora tienen sus parcelas debido a la actualización del Plan General de Ordenación.

Hasta que particulares y promotores no reciban información clara al respecto, algo que pasaría porque acabe de impulsarse la oficina técnica, que según la presidenta del Colegio "está en marcha", no se espera que haya un impulso en la construcción. "Hemos transmitido a la consejería que el día de mañana podrán contar con el COACE para futuras jornadas de difusión sobre el nuevo plan", añade, siendo consciente de que será un proceso lento y que puede tardar en reflejarse en visados. Estima Albiñana que l menos dos o tres años hasta que se vean proyectos de ejecución de gran envergadura que supongan datos reseñables para el Colegio”  

La caída del software

A pesar de los contratiempos que tuvo el COACE a principios de año debido al antiguo software de visado. Esta circunstancia, en vez de afrontarse como un inconveniente, la junta de gobierno ha tomado este hecho para innovar y mejorar las prestaciones que les ofrecen a los arquitectos de Ceuta. “Estamos en continua comunicación con el resto de colegios profesionales de arquitectos y estudiando vías de colaboración estrecha con otros colegios para encontrar una solución óptima que responda a nuestra creciente necesidad de digitalización y nos permita una captura de datos más eficiente del territorio de Ceuta. Todo ello sin que tengamos que soportar el sobrecoste económico de un programa nuevo. Hay un sentimiento muy fuerte de hermandad entre los distintos colegios territoriales, sobre todo los que somos más pequeños, pues tenemos las mismas obligaciones que los colegios grandes, pero disponemos de menos recursos. Estamos en pleno proceso de reconfigurar nuestro sistema informático, fortaleciendo así nuestra independencia. Esta iniciativa no solo moderniza las herramientas con las que trabajamos, sino que nos permitirá obtener datos precisos y de una manera más directa lo que ocurra en nuestro territorio, los informes periódicos que emite el Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España con estos datos que sacamos, nos permite hacer radiografías del territorio y de actividad de construcción muy minuciosos que dejan ver los cambios que vive Ceuta de forma progresiva, espero que dentro de poco podamos implantar esta nueva herramienta” Indica Albiñana.

Mientras se estudia la implementación del nuevo sistema de gestión de datos y visado electrónico, el Colegio ha continuado su actividad sin interrupciones, adaptándose de forma manual. El COACE ha mantenido de manera constante diversas reuniones institucionales y de representación, tanto a nivel local como nacional. En colaboración con instituciones locales, uno de sus ejes principales es promover la necesidad de una ley del suelo específica para Ceuta y Melilla, reafirmando su compromiso con el desarrollo urbano y la innovación en el sector.

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