La asociación alerta de problemas en agua, electricidad o calefacción en distintas unidades repartidas por toda la geografía española
La Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) ha solicitado al Ministerio de Defensa una auditoría integral sobre Prevención de Riesgos Laborales tras detectar incidencias en distintas instalaciones militares, entre ellas el polvorín del Renegado de Ceuta.
La petición se produce después de que la organización haya recibido en los últimos meses un aumento de quejas que, según advierte, podrían comprometer la seguridad, la salud y las condiciones de vida del personal militar.
En el caso de las instalaciones ceutíes, la situación, denuncia ATME en sus redes sociales, es "gravísima". "A parte de lamentable roza el peligro total", asegura. El colectivo ha mostrado fotografías del cuartel, donde se puede comprobar que "la zona está apuntalada" en cada pilar que sujeta el techo. También se refiere a "cómo está por dentro, que es humillante, avergonzante", mientras muestra grietas, bombillas colgando de cables y suciedad provocada por la humedad.
Deficiencias en instalaciones y servicios básicos
Pero ATME señala que las incidencias no se limitan a casos aislados como el del Renegado sino que afectan a unidades de todo el territorio nacional.
Entre los problemas detectados figuran deficiencias estructurales, humedades, instalaciones eléctricas deterioradas, mobiliario en mal estado y falta de mantenimiento. A ello se suman fallos en servicios esenciales como el suministro de agua, la calefacción o la electricidad.
Estas situaciones, según la asociación, repercuten directamente en el día a día de los militares y en el desempeño de sus funciones.
Casos repartidos por toda España
Además del polvorín de Ceuta, ATME ha identificado incidencias en múltiples acuartelamientos, academias y bases repartidas por todo el país.
Entre ellas cita instalaciones en Madrid, Toledo, Ciudad Real, Murcia, Tenerife o Fuerteventura, donde se han registrado problemas como cortes de agua, averías prolongadas, goteras, duchas deterioradas o ausencia de calefacción.
Impacto en el personal militar
La asociación subraya que muchas de estas deficiencias afectan especialmente a personal de nueva incorporación, que en algunos casos se ve obligado a alojarse en espacios que no cumplen condiciones adecuadas de habitabilidad.
Asimismo, advierte de que la repetición de estos problemas apunta a posibles fallos en los sistemas de supervisión, mantenimiento y control técnico.
Una auditoría externa para evaluar la situación
Ante este escenario, ATME considera imprescindible la realización de una auditoría externa e independiente que permita obtener un diagnóstico completo del estado de las instalaciones.
El objetivo es identificar riesgos, establecer prioridades de actuación y garantizar condiciones dignas y seguras para el personal militar.
Además, la asociación solicita que los resultados de esta evaluación sean compartidos con las organizaciones profesionales para asegurar un seguimiento transparente.
Llamamiento a mejorar las condiciones
Con esta iniciativa, ATME insiste en la necesidad de reforzar las condiciones de vida y trabajo dentro de las Fuerzas Armadas, recordando que el factor humano es clave en el funcionamiento de la institución.
La situación denunciada, que incluye casos como el del polvorín de Ceuta, vuelve a situar el foco en el estado de las infraestructuras militares y en la necesidad de actuaciones que garanticen estándares adecuados en todo el territorio.
