Cambios y mejoras en el Centro Social de Mayores del Imserso: Adiós a la sala de billares y una renovada cafetería
El Instituto de Mayores y Servicios Sociales reparará las instalaciones del Polígono Virgen de África, que lleva cuatro décadas prestando servicio y cuenta con unos 8.500 usuarios
Muchas cosas han cambiado desde que hace cuatro décadas el Instituto de Mayores y Servicios Sociales (IMSERSO) abriese dentro de su red el Centro Social de Mayores de Ceuta del Polígono Virgen de África. El perfil de los usuarios -unos 8.500 socios- ha cambiado y también sus demandas, por ello, la Administración ha decidido darle un lavado de cara y mejorar sus instalaciones, cambiando el uso de algunos espacios como la que hasta ahora era la sala de billares.
El Centro Social de Mayores, en su construcción original, fue inaugurado en el año 1982. En 2005 se amplió, pasando también a funcionar como Unidad de Estancias Diurnas. Durante estos últimos 40 años de funcionamiento, el perfil del usuario ha evolucionado, generando nuevas demandas que requieren una actualización de las instalaciones.
Aunque estas no precisan reformas de gran envergadura, sí se ha hecho patente la necesidad de nuevos espacios que sustituyan aquellos actualmente en desuso o infrautilizados. Igualmente, resulta preciso para el IMSERSO dotar al centro de elementos inexistentes hasta la fecha, además de adecuar y reparar zonas que requieren revisión.
Debido al uso intensivo del centro -que presta servicios durante 14 horas al día, los 365 días del año- se ha producido un lógico deterioro de las instalaciones, junto con su obsolescencia y la necesidad de adaptarse a la normativa vigente.
Los principales objetivos de la redacción del proyecto, que ha salido a licitación con un valor estimado de algo más de 21.000 euros y ha sido adjudicado prácticamente por algo más de la mitad -11.975 euros- a Fernando Céspedes Rivas, son la transformación del salón de billares en aula para actividades físicas y la reforma del bar-cafetería, así como la adaptación de los servicios higiénicos.
La reparación de deficiencias -zonas ajadas, suelos, paredes, fontanería, carpinterías defectuosas sustitución de vierteaguas de ventanas en mal estado y de los cerramientos defectuosos, goteras- y la mejora de las instalaciones de peluquería, aulas de talleres y manualidades son algunos de los cambios que verá también el Centro de Mayores, que aprovechará para instalar un sistema de energía solar fotovoltaica.
Medios personales y materiales insuficientes
Las funciones que pretende contratar el IMSERSO, son específicas y requieren personal cualificado. Por lo que aunque el ente cuenta con personal técnico competente, la ubicación del centro, el volumen actual de trabajo y la disponibilidad de efectivos no permiten asumir este servicio con medios propios. "No resulta viable destinar recursos humanos exclusivamente a estas tareas, ni se prevé un incremento de plantilla a corto plazo", indica en los pliegos del contrato.
Por ello, exige a la empresa adjudicataria que aporte personal profesional, con experiencia y formación adecuada, que garantice la continuidad del servicio y que sustituya inmediatamente al personal ausente por baja médica, vacaciones, incapacidad temporal, etc., con trabajadores igualmente cualificados.
El IMSERSO tampoco dispone de los medios materiales necesarios -principalmente equipos y aplicaciones informáticas- para prestar este servicio. Y en todo caso, la adquisición de estos equipos no se justifica por el volumen de proyectos que el Instituto podría asumir internamente.
Así pues, la empresa adjudicataria deberá aportar todos los medios materiales necesarios para la correcta ejecución del contrato, asumiendo su mantenimiento, uso, costes, seguros o licencias correspondientes.
Los plazos del proyecto
A principios de 2026 debería estar todo listo para que el centro vuelva a funcionar con normalidad. Ya que aunque el plazo para la ejecución de la prestación de redacción del Proyecto es de cuatro meses -incluyendo un mes para la revisión, posible corrección de errores y supervisión del proyecto- el adjudicatario ha sido elegido entre otras cuestiones porque "se compromete, pero no acredita a reducir el plazo de entrega del proyecto final a sesenta días naturales desde que se formaliza el contrato". Es decir, que podría reducir los tiempos a la mitad.