A pesar del revuelo organizado con peticiones de responsabilidades por parte de la oposición y el mosqueo escenificado por los representantes del Gobierno en rueda de prensa, el Ejecutivo se escuda en la valoración de los técnicos para justificar que se haya terminado abonando el dinero del encargo
Lo que a priori parecía un escándalo que podría tener consecuencias relevantes ha terminado por diluirse en la nada. La Ciudad ha abonado los 43.000 euros que había pactado con la firma semi-pública Tragstec para que esta aportara un examen psicotécnico para las oposiciones a la Policía Local. Así lo confirman fuentes internas de la Administración local, que justifican en la valoración de los técnicos municipales el hecho de que se haya pagado, a pesar del enfado escenificado por las autoridades locales en una rueda de prensa tras conocerse que la prueba aportada por la empresa estaba colgada en internet desde hacía tiempo.
Los hechos en cuestión ocurrieron el pasado mes de octubre, cuando se realizó el examen psicotécnico para acceder a quince plazas en el cuerpo municipal. Los candidatos se dieron cuenta de que las preguntas les sonaban, constatándose que el test estaba en páginas de internet, incluida la plataforma YouTube.
Así lo denunciaron partidos de la oposición. Primero Ceuta Ya! y el PSOE y seguidamente el MDyC, que pidieron que se investigara la cuestión y se depuraran responsabilidades, llegando a deslizar que podría haberse producido una filtración.
Rápidamente el Gobierno local se apresuró a convocar una comparecencia en la que el responsable de Recursos Humanos, Emilio Carreira y el consejero de presidencia, Alberto Gaitán, descartaron ese extremo, aunque se mostraron molestos por la forma de operar de Tragsatec. Aquel día dejaron en el aire una posible repetición de la oposición si el Tribunal lo consideraba oportuno y anunciaron que valorarían la posibilidad de no abonar la cuantía pactada por el encargo a dedo a la firma semi-pública.
En pocas horas esa mismo jornada, 24 de octubre, se anunció que el examen no se repetiría. Sin embargo, pasados dos meses y medio desde aquellos extraños sucesos nada se había dicho respecto al pago por el test sacado de internet. Aunque las fuentes oficiales consultadas no han podido precisar si los 43.000 euros se habían acabado entregando, otras internas confirman que así se ha hecho: "Desde el punto de vista de los informes técnicos no ha habido ninguna irregularidad. La oposición continuó con los pasos siguientes y al final lo que se determinó es que no había ningún motivo para no pagar los servicios prestados", explican estas personas a ceutaldia.com.
En este tiempo los encargos a Tragsa y Tragsatec han continuado sin que el supuesto cabreo del Gobierno haya afectado a las constantes adjudicaciones directas al medio propio, que en la Ciudad hace básicamente de todo. Desde enseñar a nadar, hasta limpiar instalaciones o ejecutar obra pública e informes varios.


