El Gobierno local, sorprendido con que Delegación no ofreciese la pista de Fuentes Pila también para la realización de las clases prácticas de moto y vehículos pesados, ha dado a los profesionales soluciones inmediatas.
A los cánticos de las autoescuelas, que clamaban en la mañana de este martes “obí, obá, queremos la pista ya” frente a la sede de la Delegación del Gobierno, ha sido la Ciudad la que ha respondido a las exigencias de los docentes -ajena a las amenazas de estos de "dar clase a la 'puertita' del Ayuntamiento"- y les facilitará un espacio para realizar las prácticas de motos y grandes vehículos.
A partir del próximo jueves 31 de octubre, las pruebas de destreza para los diferentes permisos de conducir se desarrollarán en una parcela ubicada en el Acuartelamiento de Fuentes Pila. No así las clases prácticas -que el 25 del mismo mes dejarán de poder realizarse en Loma Margarita- una decisión que ha sorprendido tanto a las autoescuelas como al Gobierno local.
Pocas horas antes de que los profesionales -convocados por UGT- se concentrasen en la plaza de los Reyes -y llenasen de colas de coches y pitidos las calles cercanas-, la Dirección General de Tráfico les había advertido que debían disponer de su propia pista para realizar las clases prácticas a riesgo de perder la licencia.
Para ello les ofrecía una prórroga en lugar de diez días hábiles, pero lejos de suponer un alivio, el anuncio ha caldeado todavía más los ánimos entre los profesores y gestores de estos negocios, que aseguraban tendrían que cerrar de no encontrar reemplazo. Algo que llevan tratando de hacer desde hace años.
“Le han visto las orejas al lobo y ahora lo han querido hacer todo con las prisas, pero no todo se vale, ya es tarde, porque mientras adecenta una pista y la ponen en funcionamiento ya es tarde”, advertía Eduardo García, director de la Autoescuela Europa.
El portavoz de la Ciudad, Alejandro Ramírez, confesaba que esperaban que la disposición del cuartel para los exámenes de conducir supusiera también la solución a la cuestión de las prácticas. “Visto que no ha sido así la Ciudad facilitará un espacio”, ha determinado.
Sin otra opción que la colaboración de la administración local, dispondrán, como ya había explicado el consejero días atrás, de la llamada “parcela 210”, en el Príncipe -frente al polivalente de Arcos Quebrados- pero mientras la acondicionan, ya que requerirá de “meses” de adelantamiento, Ramírez ha ofrecido otra opción más “inmediata”.
Un lugar provisional pero inmediato
Se trata de una parcela en la zona del Puerto -para la que ya han pedido una autorización de la que dispondrán “esta semana”- junto a las pistas de pádel en la zona baja de la Marina.
“Requiere de pequeñas actuaciones, como pintar las líneas”, pero será “algo provisional”, por lo que no hará falta contar con los 9.000 metros cuadrados que exigen las autoescuelas.
Los propios docentes indicaban que “quizás con un poquito menos se podría hacer”, aunque insistían en que, a largo plazo esa sería la medida adecuada para “trabajar cómodos y con seguridad”, ya que de otra manera “estorbarían” las motos y camiones.
“Creo que con 6.000 o 7.000 metros cuadrados que tiene esa parcela puede ser suficiente para que puedan realizar sus prácticas en coordinación con la ciudad de manera regulada y con unos horarios”, ha valorado el consejero sobre esta “excepcionalidad”.
Los detalles los discutirá con las autoescuelas este mismo viernes. El encuentro ya estaba agendado, y antes de que Ramírez mostrase la predisposición de la Ciudad, los manifestantes advertían que si no salía “algo claro” trasladarían sus clases teóricas frente al Palacio de la Asamblea. “Estamos dispuestos a bajarnos a la 'puertita' del Ayuntamiento, montar nuestro aula de teórica e impartir allí durante todo el día”, aseguraban. Parece que no hará falta.
"Como perros al sol"
Se zanja así -al menos a priori- un problema de más de una década de recorrido. Recordaba Juan Carlos Galeano, administrador de la autoescuela Avenida, que la cuestión de las pistas, además de venir de lejos, entrañaba otras dificultades, como que al depender de la cesión de los terrenos de Loma Margarita por parte de Defensa, trabajaban en “unos horarios que no son normales”: Empezando a partir de las tres de la tarde y sin disponer de los sábados. Tampoco podían impartir los mismos cursos que los negocios de la Península, como por ejemplo el de recuperación de puntos.
Y es que sus reclamaciones van más allá del mero espacio. Los docentes exigen también unas condiciones “dignas”, ya que, indican, en las parcelas de las que han dispuesto hasta ahora no han tenido “ni una sombra, ni baños, ni para comprar una botellita de agua”. “Estamos como perros al sol y lo único que pedimos es trabajo para poder vivir”, aquejan.
Algunos, insisten, tienen niños a su cargo, son 35 familias las que dependen de las autoescuelas de la ciudad autónoma, eso son “muchas bocas que alimentar".
Criticaban la falta de “voluntad” y “disposición” del Ayuntamiento, al que acusaban de haber “perdido” incluso unos planos facilitados hace años para la construcción de la necesaria pista tras la antigua cárcel de los Rosales. El Gobierno podría enmendar ahora estas supuestas afrentas.

