El sindicato advierte de sobrecarga laboral, absentismo y riesgos para la seguridad y la reinserción
La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) ha exigido a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que incluya al Centro Penitenciario de Ceuta en la próxima asignación de destinos para funcionarios en prácticas del Cuerpo de Ayudantes, con un número de plazas que considere suficiente para afrontar las necesidades reales del establecimiento.
El sindicato, mayoritario en las Mesas de Negociación de Instituciones Penitenciarias y de Función Pública, denuncia que la prisión ceutí arrastra un déficit estructural de personal desde su apertura, derivado de una relación de puestos de trabajo que califica de insuficiente para cubrir las exigencias diarias de un centro de estas características.
Déficit de personal “endémico”
CSIF sostiene que la falta de efectivos no es una situación puntual, sino un problema que se ha mantenido en el tiempo. Atribuye este escenario a una planificación de recursos humanos que, a su juicio, nació ya sin la dotación necesaria y que impide una gestión adecuada de la plantilla.
El sindicato pone el foco en la dificultad para cumplir con la instrucción 7/2019 sobre jornadas y horarios en el centro ceutí. Según expone, las necesidades del servicio son de carácter estructural y se han visto agravadas por factores como el envejecimiento de la plantilla, el elevado número de jubilaciones, el personal en segunda actividad y la asignación que considera insuficiente de funcionarios en prácticas.
Sobrecarga, conciliación y seguridad
Entre las consecuencias de esta carencia de personal, CSIF señala un aumento sostenido de la carga de trabajo, que, según indica, dificulta la conciliación y el descanso de los trabajadores. También advierte de que esta situación puede derivar en un incremento de la inseguridad, ante la complejidad de mantener los niveles mínimos de vigilancia exigidos.
El sindicato añade que existen dificultades extremas para cubrir servicios mínimos ante cualquier incidencia o baja laboral, lo que repercute directamente en la organización interna del centro.
Asimismo, sostiene que la falta de efectivos afecta al cumplimiento del mandato recogido en el artículo 25.2 de la Constitución Española, en relación con el tratamiento penitenciario orientado a la reeducación y reinserción social de los internos, sin menoscabo de la custodia y vigilancia.
Ceuta, centro fronterizo con presión asistencial
CSIF defiende que el Centro Penitenciario de Ceuta no puede ser tratado como un establecimiento de baja prioridad. Subraya que la presión asistencial y la tipología de la población reclusa en un centro fronterizo exigen complementar la actual RPT con una dotación suficiente de funcionarios en prácticas para evitar que el servicio interior llegue a colapsar.
A ello suma la ubicación geográfica de la ciudad, que, según expone, supone una dificultad añadida para el arraigo de las plantillas. En este contexto, considera que el paso de funcionarios en prácticas de nuevas promociones resulta clave tanto para aliviar la carga de trabajo inmediata como para garantizar la viabilidad futura del centro.
Diez funcionarios en prácticas en la actualidad
De acuerdo con los datos aportados por CSIF, en la actualidad el centro cuenta con funcionarios en prácticas de dos promociones: dos de la de 2023 y ocho de la de 2024, lo que suma un total de diez. El sindicato considera que este contingente es claramente insuficiente.
También califica de incomprensible que, pese a haber sido designado en 2023 como centro de cabecera para la formación de funcionarios en prácticas, con una asignación de 25 efectivos, en las dos últimas promociones se haya reducido la presencia de estos trabajadores en el penal ceutí.
A su juicio, esta situación ha contribuido al incremento de la carga laboral y a la aparición de estrés, agotamiento y desmotivación, factores que vincula con un aumento del absentismo. CSIF describe un “círculo vicioso” en el que las ausencias sobrecargan al resto de la plantilla, deterioran el clima laboral y provocan nuevas bajas por motivos de salud física o mental.
Exigencias a Instituciones Penitenciarias
Por todo ello, CSIF reclama a la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que, en la próxima asignación de destinos para funcionarios en prácticas, se reserve para el Centro Penitenciario de Ceuta un número de plazas suficiente para paliar el déficit actual de personal, garantizar la seguridad del centro y la integridad física de los trabajadores, y asegurar el cumplimiento de la normativa penitenciaria en materia de tratamiento y custodia.
El sindicato sostiene que la plantilla del penal ceutí lleva años asumiendo estas cargas adicionales y considera que esta situación no debe prolongarse de forma indefinida.