La delegada defiende un descenso en las entradas de migrantes: "Sin efecto llamada" por los traslados

Un cadáver en Benzú.
photo_camera Un cadáver en Benzú.

Cristina Pérez celebra el funcionamiento del mecanismo de derivación de menores "a pesar de las trabas de PP y Vox", carga contra Celaya y lamenta el elevado número de fallecidos en la mar: "Es un fracaso como sociedad"

La delegada del Gobierno en Ceuta realizó este lunes un balance anual en el que dedicó una parte central de su intervención a la inmigración y a la situación en la frontera. Durante la rueda de prensa, afirmó que la ciudad experimentó una mejora significativa en la gestión de la infancia migrante gracias al traslado a la península de 194 menores y defendió que esa medida redujo la tensión del sistema y no provocó un aumento de las entradas.

“No solo de inversiones tenemos que hablar”, señaló al inicio de su explicación, antes de subrayar que Ceuta partía de “unas cifras muy elevadas” en materia de menores migrantes. Según expuso, la aplicación del real decreto de reparto permitió derivar a 194 menores a distintas comunidades autónomas, lo que supuso “un antes y un después en la gestión de los servicios por parte de la ciudad autónoma de Ceuta”.

Coordinación entre administraciones y funcionarios

La delegada agradeció de forma expresa el trabajo conjunto entre distintas áreas implicadas en el proceso. Destacó la coordinación entre la Jefatura, el área de Menores, la Oficina de Extranjería de la Delegación del Gobierno y el Registro de la Ciudad. Afirmó que todos ellos trabajaron “de manera conjunta, todos a una, en beneficio de la ciudadanía”.

Insistió en que los traslados se lograron “pese a la oposición de las comunidades autónomas gobernadas por el PP y Vox” y defendió que los hechos demostraron que, cuando se dejaban a un lado los colores políticos, “las cosas pueden llegar a funcionar”. En ese sentido, sostuvo que esos 194 traslados evidenciaron que era posible trabajar de forma conjunta y calificó la actuación como “un hito en la historia de nuestra ciudad”.

La delegada elogió la profesionalidad de los funcionarios implicados y afirmó que tanto el personal del área de Menores como el de la Oficina de Extranjería demostraron ser “grandes profesionales”. Añadió que el volumen de trabajo fue elevado porque los expedientes resultaron “muy completos para garantizar los derechos de los menores”, pero consideró que el sistema respondió adecuadamente.

Respuesta a las críticas por el supuesto efecto llamada

Durante su intervención, la delegada respondió a quienes auguraron un incremento de llegadas tras el reparto de menores. Señaló que “cuando tantos agoreros decían que esto iba a provocar un efecto llamada”, la realidad mostró lo contrario. Según afirmó, “las cifras de entrada son menores de años anteriores”.

Indicó además que la reducción del número de menores rebajó la tensión existente en Ceuta. “El sistema en Ceuta bajó la tensión existente, porque bajó el número de menores”, explicó. En ese contexto, se dirigió al diputado por Ceuta, Javier Celaya (PP), y le pidió que, cuando votara en el Congreso, lo hiciera “pensando en la ciudad” y no en contra de medidas que calificó como beneficiosas, véase el traslado de menores.

A pesar de la oposición política por parte de la derecha, sostuvo, se alcanzaron “una serie de objetivos” gracias a la profesionalidad de los funcionarios y a “la apuesta que ha hecho el Gobierno de España por la ciudad”.

Frontera inteligente y control migratorio

La delegada también se refirió a la puesta en marcha de la frontera inteligente durante el mes de noviembre. Indicó que se trató de una inversión “muy importante” que, aunque requirió ajustes y generó “una serie de perjuicios a la ciudadanía” -entre ellos largas colas y quejas -supuso una garantía de seguridad y situó a Ceuta “a la altura del resto de ciudades europeas”.

Preguntada por la presión migratoria de adultos, tanto por mar como por la valla, reconoció que la situación resultó “mejorable” y admitió la existencia de evidencias de presión migratoria. No obstante, defendió que se avanzó en la gestión de salidas del Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes para evitar que la presión fuera extrema, tanto en ese recurso como en los centros de menores.

Atribuyó esa presión a las condiciones del continente africano y al hecho de que Ceuta fuera frontera sur de Europa. Según explicó, pese a ese contexto, la situación se gestionó “de tal manera para que tenga la menor incidencia posible en la ciudad”.

Balance humano y variación de rutas

La delegada aprovechó para poner en valor la actuación de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, tanto en labores de seguridad como humanitarias. En ese punto, lamentó el fallecimiento de 44 personas en el mar y expresó su “mayor pésame” y su “tristeza” por esas muertes. “Eso es un fracaso de la sociedad”, afirmó, pese al trabajo que realizó la Guardia Civil.

Finalmente, comparó la situación con la de Melilla y señaló que las rutas migratorias no siempre coinciden, pues en distintos momentos la presión se trasladó a Baleares, Canarias o Ceuta y que los flujos cambiaron con el tiempo. Reconoció que Melilla no sufre actualmente una fuerte incidencia, aunque indicó desconocer por qué se priorizaban unas ciudades u otras como destino.

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